Santuario Guadalupano de Zamora en Michoacán.
Fotografía de Ricardo Galván Santana y Francisco Magdaleno Cervantes.
Mostrando entradas con la etiqueta Publicado en Guía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Publicado en Guía. Mostrar todas las entradas

miércoles, 18 de mayo de 2011

Histórica visita de la Virgen de Fátima a Zamora - Publicado en Guía, en octubre de 1952

Fátima en zamora

El ejemplar No 13 de Guía, fechado el 12 de octubre de 1952, da cuenta de un acontecimiento mariano: “Hoy, domingo 12 de octubre, llega a la ciudad una imagen de Ntra. Señora de Fátima, traída de Barcelona (España). Que se ama aquí a la Stma. Virgen lo dice el solo nombre de los templos: La Purísima, El Santuario de Guadalupe, El Carmen, Los Dolores, La Milagrosa […] La nueva imagen quedará en la Parroquia [en La Purísima].[1]
             
En la siguiente edición de Guía (19 de octubre de 1952), se publica una breve crónica del acontecimiento:

 “Bajo un cielo raso, en una tarde tibia y llena de luz llegó a la ciudad entre el júbilo desbordante del pueblo. La imagen venía en un carro alegórico artísticamente dispuesto y que semejaba el lugar de las apariciones de la Virgen. También estaba representados los tres pastorcitos videntes.

El carro partió de la radiodifusora, cerca de Chaparaco, hacia la población. Fue pasando entre dos vallas de coches y camiones situados a ambos lados de la carretera y llenos de personas de todas las clases sociales que aclamaban, aplaudían e invocaban devotos a la Stma. Virgen. Cada vez aumentaba la comitiva que rodeaba al citado carro. Al llegar éste a la orilla de la ciudad.

El Lic. Zetina dirigió a la Virgen una calurosa bienvenida. Un mar de gente rodeaba la calle de la entrada, al igual que la carretera. El tráfico se paralizó totalmente. Aumentaron las aclamaciones, vivas, aplausos y fervientes cánticos en honor de la Madre de Dios. De todos los balcones, cuajados de personas, llovía confeti, serpentinas y pétalos de flores multicolores.

La grandiosa procesión siguió la calle de Juárez, tomó después la de Morelos, rodeó la plaza y salió a la de Madero para llegar por fin a la Parroquia. Allí el Excmo. Y Rvmo. Sr. Obispo Diocesano, Sr. José. G. Anaya, recibió la imagen, y después de bendecirla solemnemente, la dio la bienvenida oficial a nombre del clero y fieles.

Tan magnífico acontecimiento remató felizmente con la fiesta del siguiente día, trece de octubre. La misa solemne, de las 12 hrs., estuvo concurridísima y todo el día acudieron los fieles a visitar a la Stma. Virgen de Fátima, estrella del cielo que Dios dejó caer entre nosotros.”[2]


[1] Guía, Hoja Parroquial, Año I, No 13, octubre 12 de 1952, p. 1.
[2] Guía, Hoja Parroquial, Año I, No 14, octubre 19 de 1952, pp. 1 y 2.

domingo, 8 de mayo de 2011

Restricciones a los vestidos femeninos en los templos de Zamora - Publicado en Guía, en 1952

En los templos de Zamora se expone una INSTRUCCIÓN Y EXHORTACIÓN  del obispo a los fieles de la Diócesis, con fecha 2 de agosto de 1952, que Guía publica transcribiendo lo referente a los VESTIDOS FEMENINOS:

“a) Los vestidos dedicados al sexo femenino no deben ser TAN CEÑIDOS que señalen las formas del cuerpo provocativamente; ni TAN CORTOS que no cubran la mayor parte de las piernas, no siendo tolerable que llegue sólo a la rodilla. Tampoco es tolerable que las mangas NO CUBRAN EL BRAZO, y por eso exhortamos a todas nuestras hijas de la Diócesis de Zamora a que no vistan así ni vayan así al templo. Es completamente indecoroso e intolerable que entren al templo y, peor aun, se atrevan a comulgar sin llevar la manga siquiera hasta el codo. De la misma manera, es chocante y escandaloso el ir al templo y acercarse a la Sagrada Comunión sin medias (salvo que se trate de personas pobres).

b) Los escotes exagerados son pecaminosos y pueden causar, además, grave escándalo.

c) Es también contra la decencia el llevar vestidos TRANSPARENTES O CALADOS, que ponen precisamente de relieve las partes del cuerpo que debieran cubrirse.

d) A toda persona del sexo femenino que falte a lo arriba indicado… SE LE NEGARÁ LA SAGRADA COMUNIÓN, no se le admitirá como Madrina en los Sacramentos del Bautismo y Confirmación, ni se le permitirá formar parte de la llamada ‘Corte de Amor’ en los matrimonios. A las jovencitas que vayan al templo a dar gracias a Dios por sus ‘quince años’ y falten a lo mandado, no se les celebrará la Santa Misa ni se les hará ningún ejercicio de acción de gracias en que deba intervenir el Sacerdote. De una manera especial recordamos a las novias que vayan modestamente vestidas al templo para la celebración de su matrimonio, y no nos obliguen a usar con ellas de la misma severidad”.[1]

En la imágen: sin mangas, escotado y ceñido o calado: triple falta a las restricciones del '52 en los templos de Zamora.


[1] Guía, Hoja Parroquial, Año I, No 12, octubre 5 de 19952, pp. 1 y 4.

martes, 26 de abril de 2011

Zamora, ciudad de Seminaristas - Publicado en Guía en 1952

 Ciudad de seminaristas

La erección de la diócesis de Zamora y la fundación subsecuente de su Seminario, hizo de la presencia de los seminaristas un constante acontecimiento importante en la ciudad. Con el título de “La ciudad echa de menos a los seminaristas” en la edición No 10 de Guía, publicada el 21 de septiembre de 1952, se relata que los seminaristas salieron de vacaciones en comunidad a Guáscuaro, en el caso del Seminario menor, y a Peribán, en el del Seminario mayor.

El artículo se aprovecha para hacer cuenta de las labores de los seminaristas en sus visitas semanales a la cárcel, en el catecismo del Calvario y de El Carmen, en el centro de catecismo de la “Inmaculada”, ubicado a una humilde casa de campo a kilómetro y medio de la carretera a México, en el recibidor del propio seminario en donde los seminaristas atienden a huerfanitos de la calle, en los centros de catecismo de “La Lima” o continuación de Corregidora y en el situado cerca de la estación del ferrocarril, entre las calles de Morelos y Michoacán, y en fin en todos los sitios en donde los seminaristas ya ofrecen servicios espirituales que los fieles extrañan cuando ellos se van de vacaciones.[1]

[1] Guía, Hoja Parroquial, Año I, No 10, septiembre 21 de 19952, pp. 1 y 3.

La imagen fue tomada del blog La Piedad y mi Región.

martes, 19 de abril de 2011

Mujeres, bicicletas y vestimenta en Zamora (Publicado en Guía 1952)

En aquellos días de mediados de 1952 los temas relacionados con las mujeres tenían especial relevancia. La campaña pro la decencia del vestir femenino estaba en boga. En la sección Consultas en Guía No 7, publicada el 31 de agosto de 1952, se lee:

“Varias personas, un poco alarmadas, han hecho la siguiente pregunta: HE VISTO A ALGUNAS JOVENCITAS ANDAR EN BICICLETA POR LA CALLE, ¿SERÁ CORRECTO? Respuesta: Así como hay trajes propios para el sexo masculino y vestidos destinados únicamente para el sexo femenino, así también hay bicicletas de hombre (con cuadro) y bicicletas de mujer (llamadas ‘de arco’ o SIN CUADRO). Si dichas jovencitas usan las primeras, cualquiera comprende que no es decoroso el hacerlo. Pero si utilizan las que son apropiadas para ellas, juzgamos que tal cosa no tiene nada de particular, suponiendo que traen falda honesta. Con todo, hemos de advertir que no existe en nuestro medio semejante costumbre y, por lo general, la gente toma a mal que las mujeres anden en bicicletas.”[1]

En defensa de la mujer fue un articulo de primera plana publicado en Guía No 9 el 14 de septiembre de 1952. El texto argumenta que Cristo fue el primer defensor de la igualdad entre hombre y mujer y que la Iglesia católica ha colocado siempre en un mismo plano los derechos matrimoniales del hombre y de la mujer. El vestido provocativo en la mujer, que seduce a los varones y mueve al pecado, es una nueva esclavitud de la mujer. El Obispo las exhorta a que se liberen de la humillación y del desprecio “para restituirles la alta y nobilísima misión que Dios les ha encomendado aquí en la tierra: ser esposas fieles, madres ejemplares y sacerdotisas del hogar”.[2]


[1] Guía, Hoja Parroquial, Año I, No 7, agosto 31 de 1952, p. 2.
[2] Guía, Hoja Parroquial, Año I, No 9, septiembre 14 de 1952, pp. 1 y 4.

martes, 12 de abril de 2011

La Pluma del padre José Luis Sahagún de la Parra en Guía (1952)

En el inicio de Guía los textos del padre José Luis Sahagún fueron fundamentales para realizar los objetivos de formación cristiana de la publicación.

En la sección que tituló Instrucción Dominical, el padre Sahagún se dio a la tarea de explicar la Palabra en forma clara, didáctica, sencilla. En su texto Los cimientos del castillo (septiembre 7 de 1952), por ejemplo, hizo metáfora de las enseñanzas religiosas “como un hermoso castillo”.

Alude al hecho de que, por más hermoso que sea ese castillo, son sus cimientos los que lo sostienen en pie. Así, el cimiento de la doctrina cristiana “es esta verdad: LA EXISTENCIA DE DIOS.”

En su artículo el padre Sahagún aborda una de las preocupaciones fundamentales de los católicos de la época: la disyuntiva entre religión y ciencia. ¿En dónde está la verdad en medio de tantas contradicciones? El autor lo resuelve así:

“Los cimientos del castillo son firmes. No temamos que los progresos de las ciencias los destruyan, porque, por el contrario, los afirmarán más. La razón humana que esté libre de orgullo o de maldad, siempre seguirá viendo por todas partes las huellas de Dios.”

Atendiendo las intenciones didácticas del Semanario Parroquial, el padre Sahagún solía hacer un resumen lapidario al final de sus artículos. El que estamos dando cuenta, por ejemplo, reza así: “RESUMEN: Nuestra razón nos enseña la primera y fundamental verdad religiosa: LA EXISTENCIA DE DIOS”.[1]


[1] Guía, Hoja Regional, Año I, No. 8, septiembre 7 de 1952, p. 2.

viernes, 8 de abril de 2011

La Construcción del nuevo Seminario de Zamora en Jacona - Zamora en Guía (1952)



El Seminario Mayor de la Diócesis de Zamora estaba en construcción, en Jacona. Había que convocar a la población católica para que colaborara en la edificación de la magna obra, y así se hizo con estas palabras:

“Antes que cualquier otra obra está el seminario; porque no es una obra de tantas, sino que es la obra por excelencia de la Iglesia. Por eso en tu corazón tiene que ocupar un lugar principal. El Señor Obispo hace un llamado a todos los fieles de esta ciudad de Zamora para que ayudemos a continuar su construcción. Que no se tenga que interrumpir porque no prestes tu ayuda. La ciudad de Zamora ha sido católica por tradición y, por ende, gran benefactora de la Iglesia: por eso no dudamos que tú mismo te empeñes en conservar esa tradición. Muy pronto llegará a tu domicilio un sobre donde puedes depositar tu donativo generoso…”[1]



[1] Guía, Hoja Regional, Año I, No. 8, septiembre 7 de 1952, p. 1.

Imagen del nuevo Seminario de Zamora en Jacona ya terminado, tomada del blog La Piedad y mi región de don Silviano Martínez campos.

domingo, 3 de abril de 2011

Virgen de La Esperanza, un áncora de salvación - Zamora en Guía (1952)


Zamora esperancista:
un ancora de salvación

En un artículo titulado Ancora de salvación, escrito por el presbítero Alfonso Melgoza R., y publicado en el ejemplar No 8 de Guía el 7 de septiembre de 1952, se recuerda que el 14 de febrero de 1952 el Papa Pío XII le ha otorgado a Zamora un áncora de salvación: “…constituimos para siempre y declaramos CELESTIAL PATRONA ANTE DIOS DE TODA LA DIÓCESIS DE ZAMORA, en la República Mexicana, a la Santísima Virgen de la Esperanza.”

Notas del editor:
"Áncora" es sinónimo de "defensa", "refugio".
La imagen del altar del Santuario de Nuestra Señora de La Esperanza, en Jacona, fue tomada del espacio de Hiramindie en skyscrapercity.com: Hiramindie
El texto fue publicado originalmente en la hojita parroquial Guía, No. 8, septiembre 7 de 1952, p. 1.

martes, 15 de marzo de 2011

Santuario de Nuestra Señora de la Asunción en Tingüindín - Fotografía de Luis Francisco Duarte Medina "Hluotweg"


Con esta extraordinaria fotografía de Luis Francisco iniciamos sus colaboraciónes gráficas en este blog.

El 22 de junio de 2008 se celebró el 50 aniversario de la declaración del templo de Nuestra Señora de la Asunción de Tingüindín como Santuario. El Semanario Guía publicó entonces algunos datos históricos de ese acontecimiento:

"Durante la concelebración, en la que los fieles colmaron el santuario, el Sr. Cura Melesio Alvarez dio lectura al documento de declaración del Santuario de Nuestra Señora de la Asunción, firmado por el P. Federico Salas, entonces secretario del obispado, y Dn. Gabriel Anaya y Diez de Bonilla, entonces Obispo de Zamora.

En el documento se establece que en esa época desde hacía un tiempo el entonces Sr. Cura de Tingüindín, Dn. José de Jesús Cuevas, pidió al Sr. Obispo que solicitara a Roma el título de santuario para la iglesia parroquial de esta población.

Se recurrió a la Santa Sede que respondió que no era necesario el recurso al Santo Padre para la declaración de Santuario, sino que bastaba que el Ordinario del Lugar, es decir el Sr. Obispo, lo declarara con tal de que se verificaran las condiciones que para un Santuario exige la Santa Sede.

Se argumenta en el documento que “ahora bien, como el templo parroquial de Tingüindín ha mucho tiempo se venera la sagrada imagen de la Virgen Santísima de la Asunción, y para honrarla y alcanzar su maternal protección acuden a ella los fieles no sólo los hijos de esta parroquia, sino de las circunvecinas y aún de las más retiradas y de otras diócesis... declaramos que el templo parroquial de Tingüindín debe ser tenido como Santuario”.

El documento, fechado el 15 de junio de 1958, concluye con la disposición de que dicho documento se lea públicamente a los fieles de la parroquia y se conserve en el archivo parroquial. Se señala que quedó una copia auténtica del mismo en la Curia Diocesana y se dispuso que se publicara, además, en la Revista Eclesiástica de la Diócesis.

La lectura del documento en la misa de aniversario fue rubricada con una prolongada ovación por parte de la gran cantidad de fieles presentes".

jueves, 10 de marzo de 2011

Religiosidad católica zamorana - Zamora en Guía (1952)

ADORACIÓN NOCTURNA Y HORA SANTA MISIONAL EN LA PURÍSIMA
Dos novedades en cuestiones de actos religiosos, cuando menos para las nuevas generaciones, aportó el ejemplar No. 7 de Guía: la invitación a una Adoración Nocturna a realizarse un jueves a partir de las diez de la noche y una Hora Santa Misional, ambos actos en la Parroquia. Del primero llama la atención el reclamo de que a las horas nocturnas sólo suelen asistir los pobres y la pregunta: “¿Será, tal vez porque sólo para ellos estará reservado el reino de los cielos?”[1]




aplauso al papa pío xii
en el cine ópera de zamora
En ese mismo ejemplar se publicó, en el “Comentario Cinematográfico”, un acontecimiento inusual: en el Cine Ópera se entremezcló, con películas “de cuya moralidad prescindimos”, un noticiero del Vaticano, y “según versiones ciertas, al aparecer el Santo Padre, ya en la última parte de la cinta, todos los expectadores aplaudieron y gritaron a una: ‘¡Viva el Papa!’”.[2]




Didáctica evangélica
Un recurso más se suma al esfuerzo por ilustrar a los lectores de Guía acerca de los temas del Catecismo, la sección “Preguntas”, dedicada a jóvenes mayores de 15 años. Se pregunta, por ejemplo, “Cuántos días tardó el Espíritu Santo en venir sobre los Apóstoles después de la Ascención de Jesucristo?” Quienes respondieran correctamente la pregunta tendrían un premio: un misalito.[3]




[1] Guía, Hoja Parroquial, Año I, No. 7, Agosto 31 de 1952, p. 3
[2] Guía, Hoja Regional, Año I, No. 7, agosto 31 de 1952, p. 4.
[3] Guía, Hoja Regional, Año I, No. 7, agosto 31 de 1952, p. 4.

lunes, 28 de febrero de 2011

Presentación de los matrimonios a realizarse en "la Parroquia" - Zamora en Guía en 1952


La Presentación de Matrimonios en Guía resultaba muy peculiar. Al pie de los nombres de los próximos contrayentes, por ejemplo, se incluyó la siguiente nota:

“Si alguno de nuestros lectores conoce algún impedimento de las personas que están presentadas para contraer matrimonio, tenga la bondad de manifestarlo al párroco”.


Publicado en Guía, Hoja Parroquial, Año I, No. 7, Agosto 31 de 1952, p. 3.

viernes, 18 de febrero de 2011

Censura católica a películas en Zamora (1952) - Zamora en Guía



En el último ejemplar de la hojita parroquial Guía, de agosto de 1952, se le agregó a la Censura de Películas una cita del Cardenal de Rosario, Argentina: “La sensualidad es como una inundación de inmoralidad  que casi ya no inquieta a las conciencias. Al cine… se debe en gran parte el aumento de la sensualidad, que es una de las causas de la relajación actual de la sociedad”.

De las 12 películas consignadas en esa ocasión, ninguna se consideró en clasificación “A”; seis, la mitad, fueron consideradas como “B-1”; tres, una cuarta parte, se clasificaron como “B-2”; una, por cierto llamada “Dicen que soy Comunista”, se mereció un “B-3”, y otra más resultó con “C-1”, se llama “El Amor no es Ciego”.[1]


[1] Guía, Hoja Parroquial, Año I, No. 7, Agosto 31 de 1952, p. 3.

Peregrinación zamorana al Santuario de Nuestra Señora de la Esperanza en 1952 - Zamora en Guía



Zamora esperancista:
peregrinación a jacona

En la edición número 7 de Guía, publicada el 31 de Agosto de 1952, se anunciaba que el sábado 6 de septiembre tocaría a la ciudad de Zamora ir en peregrinación a visitar a Nuestra Señora de la Esperanza, en la vecina población de Jacona.

Se convocó a los zamoranos a “la Parroquia”, es decir a La Purísima, de donde, a las seis de la mañana, hora en que se dará un tercer repique anunciando la salida, partiría la peregrinación.

Habrá que recordar que la solemnidad del acto se debe, entre otros motivos, a que la Virgen de la Esperanza es la Patrona de la Diócesis de Zamora[1]


[1] Guía, Hoja Parroquial, Año I, No. 7, Agosto 31 de 1952, pp. 1 y 2.

(La imagen fue tomada de la página de facebook: "fotos Virgen Esperanza Jacona, Mich.").

domingo, 13 de febrero de 2011

Virgen de la Esperanza o de la Raíz en Jacona, Patrona de la Diócesis de Zamora



Zamora esperancista:
peregrinación a jacona

En la edición número 7 de Guía, publicada el 31 de Agosto de 1952, se anunciaba que el sábado 6 de septiembre tocaría a la ciudad de Zamora ir en peregrinación a visitar a Nuestra Señora de la Esperanza, en la vecina población de Jacona.

Se convocó a los zamoranos a “la Parroquia”, es decir a La Purísima, de donde, "a las seis de la mañana, hora en que se dará un tercer repique anunciando la salida", partiría la peregrinación.

Habrá que recordar que la solemnidad del acto se debe, entre otros motivos, a que la Virgen de la Esperanza es la Patrona de la Diócesis de Zamora.

En la imagen: una de las más recientes peregrinaciones en la fiesta de la Virgen de la Esperanza en Jacona.

Nota publicada en Guía, Hoja Parroquial, Año I, No. 7, Agosto 31 de 1952, pp. 1 y 2.

Sacerdotes zamoranos de la época - Publicado en Guía en 1952




Algunos distinguidos sacerdotes de la época aparecen en las páginas de Guía: el padre Francisco Valencia Ayala, realizando retiros espirituales para jovencitas; el presbítero Dr. Luis Mena, quien los realizó para jóvenes varones, y el Sr. Canónigo D. Pablo Escoto, quien ofrecía cada domingo “interesantísimas explicaciones sobre puntos de religión, en forma sumamente clara y amena.”

Otra noticia clerical fue el relevo en la Capellanía de El Carmen, en donde el presbítero Dn. Antonio Aviña Magaña vino a ocupar el lugar que dejara el padre Franciscano Ramiro Peña.

En la imagen, la capilla de Nuestra Señora de El Carmen, en el antiguo barrio de El Madrigal, en Zamora.


Notas publicadas en Guía, Semanario Parroquial, Año I, No. 6, Agosto 24 de 1952, p. 3.

miércoles, 9 de febrero de 2011

Monseñor Francisco Valencia Ayala en Guía - Sacerdotes Zamoranos



En la edición 6 de Guía, entonces "hojita parroquial" de La Purísima, publicada el 24 de agosto de 1952, aparece ya una de las plumas más leídas durante las primeras etapas del semanario: la del Sr. canónigo Francisco Valencia Ayala., a quien debemos una versión de la historia de la Diócesis de Zamora.
Con motivo de un Congreso misionero a celebrarse en la ciudad de Monterrey, el Sr. Valencia escribió:

“Porque la cooperación misional no es una limosna, sino una obligación emanada de lo más hondo de nuestra catolicidad. El Catolicismo es universal, y como existe el hecho tremendo de que más de mil millones de hombres aún no están en el catolicismo, los católicos hemos de ofrecerles la Luz, la Verdad, el Amor, la Vida”.[1]

Estos ideales respondían perfectamente a una de las preocupaciones más constantes en Guía: la Evangelización. A través de breves noticias de las misiones en todo el mundo, de biografías de los misioneros, de la exaltación de mártires de la causa católica, de la petición constante de oraciones y apoyo económico para esta y aquella urgencia de religiosos católicos incursionando en tierras inhóspitas y entre pueblos agresivos, el semanario frecuentemente hizo presente este tema.

Monseñor Francisco Valencia Ayala falleció el viernes 23 de abril de 2009 a los 97 años de edad.


[1] Guía, Semanario Parroquial, Año I, No. 6, Agosto 24 de 1952, p. 1.

viernes, 4 de febrero de 2011

Zamora en el Semanario Guía - Catecismo - Humor


El logotipo de identificación de Guía mostraba la torre de La Purísima, en la que nació como hojita parroquial.

La didáctica y el catecismo en guía
Se complementaba Guía con dos breves y curiosas secciones. Una, muy didáctica, de adivinanzas con intención de divulgar en forma amena la doctrina católica. En un ejemplar se formulaba la adivinanza y en el siguiente se proporcionaba la respuesta, además de una nueva adivinanza. Un ejemplo: Adivinanza: Tres arbolitos, dos son los buenos y el mejor de todos es el de en medio. Solución: La Cruz de Jesucristo. Por cierto, los lectores solían enviar sus propias respuestas, ¡a ver si adivinaban!

El humor en guía
La otra sección consistía en publicar chistes breves y blancos, aptos para toda la familia, aún para los más pequeños. Ejemplo: EPITAFIO: “Aquí descansan los restos de doña Robustina Gordillo. En casa descansamos los demás”. Su yerno.


Notas publicadas en Guía, Publicación Parroquial, Año I, No. 5, Agosto 17 de 1952, p. 4.

jueves, 20 de enero de 2011

La decencia en el vestido femenino en Zamora (1952) - Zamora en Guía





Desde los primeros ejemplares de la Publicación Parroquial se incluyó una sección de “Consultas” en la que se respondía a inquietudes manifestadas en forma de preguntas por los lectores o acuñadas por los sacerdotes que participaban en el periódico a partir de las dudas manifestadas por sus feligreses. En aquel agosto de 1952, por ejemplo, se preguntaba: “¿Es permitido usar la manga japonesa?” La campaña para promover el vestir decente de las mujeres fue constante durante los primeros años del semanario. Respecto a la pregunta se responde, citando a “un autor”: “No es cuestión de centímetros de tela: es cuestión de metros y aun KILÓMETROS DE FE, DE AMOR A DIOS Y DE REFLEXIÓN”

En la imagen, la manga japonesa, que dejaba al descubiero los brazos, casi desde los hombros.

Zamora en Guía - Asociación de Santa Cita en Zamora

 







Por aquellas fechas, agosto de 1952, había en Zamora varios grupos católicos que se reunían periódicamente a realizar estudios doctrinales, diversos actos religiosos y ayos en la organización de la mayoría de las celebraciones religiosas. Existía, por ejemplo, la Asociación de Santa Cita, “única congregación de sirvientas que existe en la ciudad”, y Guía pregunta: ¿Por qué las amas de casa no mandan a sus sirvientas a esta reunión instructiva que les es de tanto provecho descargándose así de una obligación?

Zamora en Guía - Primera Piedra del Teatro Don Bosco de Zamora

Al lado de la nota anterior, el 17 de agosto de 1952, Guía dio a conocer que la santa Sede había aceptado la causa de la beatificación del padre Pro., “mártir de Cristo Rey”. En una nota de importancia local se informó de la “solemne bendición y colocación de la PRIMERA PIEDRA del ‘Teatro Don Bosco’ por el Excmo. Sr. Obispo Diocesano, en los terrenos del Oratorio Festivo Salesiano”
En la imagen, parte de la fachada del Colegio Colón de los salecianos en Zamora; a su lado, el templo de Los Dolores, también a cargo de los salecianos.

El Teatro Don Bosco se encuentra en un espacio posterior a estos dos inmuebles.

Zamora en Guía - Cantamisa del padre Alfonso Martín del Campo - Sacerdote zamorano

 

En Guía del 17 de agosto de 1952 encontramos una noticia que tiene qué ver con el comienzo de la vida sacerdotal de uno de los presbíteros más reconocidos en Zamora: la Cantamisa del joven Alfonso Martín del Campo, recién ordenado en la Catedral. Cantó su primera misa solemne en la capilla de La Medallita Milagrosa.


En la imagen el interior del Templo Expiatorio del Sagrado Corazón de Jesús en Zamora, a cargo del padre Martín del Campo durante muchos años, hasta que enfermó y tuvo que retirarse del ministerio activo.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...