Santuario Guadalupano de Zamora en Michoacán.
Fotografía de Ricardo Galván Santana y Francisco Magdaleno Cervantes.
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lunes, 17 de febrero de 2020

Amanecer en el lago Camécuaro, municipio de Tangancícuaro en Michoacán - Fotografía de Cristopher Osvaldo Ceja García


jueves, 28 de junio de 2018

Natación en el lago Camécuaro, municipio de Tangancícuaro en Michoacán - Fotografía de Alejandro Torres


lunes, 15 de enero de 2018

Lancha en el lago Camécuaro, municipio de Tangancícuaro en Michoacán - Fotografía de Ricardo Cruz Rocha


lunes, 9 de diciembre de 2013

Apuntes para la Historia de la Villa de Tangancícuaro XXXIII - Martín Sámano Magaña



Visión Gráfica de Tangancícuaro

Tangancicuarenses en el lago de Camécuaro.


Familias de Tangancícuaro en la Hacienda de Junguarán.


Don David Marín con amigos.


Tradicional desfile patrio.



miércoles, 4 de diciembre de 2013

Apuntes para la Historia de la Villa de Tangancícuaro XXXII - Martín Sámano Magaña



Visión Gráfica de Tangancícuaro

Domingo en la plaza de Tangancícuaro, Michoacán, en la época revolucionaria.


Oficiales del movimiento revolucionario en Tangancícuaro, Michoacán.


Tangancicuarenses conviviendo en Junguarán.


Tangancicuarenses en el lago de Camécuaro.



sábado, 23 de noviembre de 2013

Apuntes para la Historia de la Villa de Tangancícuaro XXXI - Martín Sámano Magaña



Visión Gráfica de Tangancícuaro

Construcción original de la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción.


Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción.

Plaza principal y kiosco a principios del siglo XX.

Farmacia Española y casa, propiedad de don José de Rojas Venegas.


lunes, 21 de octubre de 2013

Apuntes para la Historia de la Villa de Tangancícuaro XXX - Martín Sámano Magaña



Visión Gráfica de Tangancícuaro

Vista panorámica de la población.


Cerro de La Beata.


El Cerrito.


Lago de Camécuaro.


Cupátziro.


Camino de entrada al Molino Aurora.



domingo, 20 de octubre de 2013

El Real del Tajo, el museo que pocos conocen en Tangancícuaro, Michoacán

Se le denomina con este nombre, debido a que el propietario del establecimiento asistía mucho al Río El Tajo, canal que se construyó desde tiempos de la Colonia para regar las tierras de este municipio y donde se hallaron algunas piezas arqueológicas que ahora se exponen en dicho lugar.

El inmueble cuenta con salas que poseen 
fotografías antiguas de la localidad.

Publicado en Cambio de Michoacán:


Sábado 19 de Octubre de 2013

Tangancícuaro, Michoacán.- En Tangancícuaro existe un museo privado desde el 2003 al que se le denomina El Real del Tajo, propiedad de Miguel Fernández Fernández, se localiza en el centro de la ciudad en la calle Carlos Salazar.

Se le denomina El Real del Tajo, debido a que el propietario del establecimiento asistía mucho al Río El Tajo, canal que se construyó desde tiempos de la Colonia para regar las tierras de este municipio y donde se hallaron algunas piezas arqueológicas que ahora se exponen en dicho museo.

El inmueble cuenta con salas que poseen fotografías antiguas de la localidad; en la primera hay vestigios de instrumentos y documentos históricos de la primera mina que hubo en este municipio, así como reproducciones visuales de la minería desde 1808-1931, además reliquias desde la Colonia, hasta principios del siglo pasado, que demuestran cómo se formó la historia de esta actividad económica.

En otras salas se encuentran las primeras máquinas de coser, las iniciales fotocopiadoras, tocadiscos, sumadoras, instrumentos musicales, básculas, registradoras y computadoras, imágenes de los primeros vehículos, de las carretas, entre otras fotografías.

Hay reproducciones desde hace más de 121 años del municipio, de las familias fundadoras, los cambios arquitectónicos de la plaza, de las calles principales, las fachadas de los templos, los libros de ingresos y egresos de las primeras haciendas que conformaron el municipio.

La principal estancia de este museo es la que está dedicada a las figuras arqueológicas de la cultura purépecha, que posee incluso petrograbados, estos vestigios prehispánicos se encontraron hace muchos años en donde está actualmente se encuentra la secundaria de la ciudad, ahí mismo se hallaban las yácatas de la cultura purépecha, donde se localizaban edificaciones para el juego de la pelota y otras construcciones indígenas.

No obstante, Miguel Fernández Fernández explica que además hay figuras y cerámicas de otras culturas, como la teotihuacana, olmeca, de los tecos y de otras civilizaciones mesoamericanas, ya que esta zona era un paso obligado para el comercio de estas culturas.

jueves, 10 de octubre de 2013

Apuntes para la Historia de la Villa de Tangancícuaro XXIX - Martín Sámano Magaña

Hijos Notables
(Segunda Parte)

JESÚS MORENO, vicario general de la diócesis
y profesor del seminario de Zamora.

RUBÉN C. NAVARRO, inspirado poeta cuya obra literaria
rebasó las fronteras de nuestro país.

RAMÓN SILVA ÁLVAREZ, filántropo que consagró su vida al alivio de los desamparados, sin haberse desvinculado de su pueblo natal aún cuando radicó la mayor parte de su vida en la ciudad de México.

JESÚS ROMERO FLORES, maestro de generaciones de notables personajes destacados en la política, la educación y las letras. Miembro del grupo de constituyentes que diera forma a la Constitución de 1917 y de los cuales, a la fecha, es el único que sobrevive.

RAMÓN VERA PRADO, a cuya visión del momento histórico que
vivió el país en la tercera década de este siglo, al tino y prudencia
con que condujo la vida política de la comunidad, se debe el haberse
evitado el derramamiento de sangre al realizarse la reforma agraria en el
lugar.

JESÚS ZAMORA ENRÍQUEZ, vecino ejemplar de nuestra
comunidad por su virtud cívica, honradez y rectitud como autoridad
municipal, y su valor personal en los momentos difíciles en que le
tocó actuar.

CARLOS MAGAÑA ROJAS, quien por sus facultades
administrativas, su rectitud y perseverancia en el trabajo, escaló
como empleado del Banco de Zamora hasta la dirección general de
la misma Institución, hoy Banca Promex. S.N.C.

Doctor HÉCTOR ACEVEDO MARÍN, quien se distingue por su
caballerosidad, su infatigable labor en pro de la cultura y el progreso
material de la comunidad, intensificada desde la fecha en que
asumió el poder como primera autoridad del municipio.


miércoles, 28 de agosto de 2013

Apuntes para la Historia de la Villa de Tangancícuaro XXVIII - Martín Sámano Magaña

Hijos Notables
(Primera Parte)







Tangancícuaro ha tenido hijos notables como los que enseguida anotamos, según el orden cronológico en que les tocó actuar a su paso por la vida y que considero se deben conocer y recordar, ya que entregaron al servicio de la comunidad lo mejor de su existencia, en los distintos campos en que actuaron.


Ilustrísimo señor obispo don ANGEL MARIANO MORALES
(177-1843), restaurador del seminario de Morelia
y obispo de Sonora y Oaxaca.

El poeta RAFAEL PAZ ROMERO (l8 - 1875) y su hermano el señor
cura don Ramón, párroco de Uruapan, orador sagrado (1853- 1911).

AGAPITO AVELAR (1830-1900): humanista y bibliófilo,
canónigo de la Catedral de León.

Doctor PASCUAL TORTORIELLO, primer médico egresado de la
Facultad de Medicina de la ciudad de Morelia.

SANTIAGO MORENO, maestro de carpintería con amplios
conocimientos en topografía, quien instaló la primera red de agua
potable que hubo en la población, a fines del siglo pasado.

PRIMITIVA QUIROZ DE ECHEVERRIETA,
inspirada poeta de elevada cultura literaria.

Presbítero PROCOPIO GALVAN SEVILLA, el párroco más
querido de la población por su excelsa calidad humana, bajo cuya
actuación se edificaron las dos torres y la fachada de la parroquia
del lugar.

Presbítero don RAFAEL GALVAN GALVAN (1880-1940)
doctorado en Roma, sociólogo, profesor de los seminarios
de Zamora, México y Veracruz.


jueves, 27 de junio de 2013

Apuntes para la Historia de la Villa de Tangancícuaro XXVII - Martín Sámano Magaña

Cultura
(segunda parte)

A pesar de que la sociedad del poblado la formaba en su totalidad la clase media, la mayor parte de los varones usaba trajes de casimir y las damas se caracterizaban por la elegancia en su vestimenta.

Este momento inolvidable, cuyo recuerdo provoca nostalgia en los habitantes que aún subsisten, tuvo su fin dos años después del inicio de la revolución política de 1910. No debemos pasar por alto el hecho histórico que tuvo lugar el 11 de mayo de 1910, fecha en que un grupo numeroso de vecinos se levantó en armas en favor del movimiento armado del país , en el que tomaban parte, acaudillados por el señor Jesús García, el profesor Jesús Romero Flores , David Martín Quiroz, Pablo Tortoriello, Juan Nepomuceno Silva, Alfonso Valdés y gran número de personas que sería difícil enumerar.

Como consecuencia del fenómeno social que afectó a todo el país,
un gran número de personas emigraron a diferentes lugares
temerosas de que, después del triunfo de don Francisco I. Madero,
como Presidente de la República y recordando las consecuencias de
otros movimientos armados que habían ocurrido en el país casi
desde la proclamación de su independencia se suscitaran más
movimientos armados; quedando mermada la población en un
número aproximado a los 2.500, siendo este el fin de la efímera etapa
luminosa de la historia de la comunidad.

En el año de 1912, llegaron a incorporarse a la sociedad de
Tangancícuaro los últimos emigrantes de origen peninsular, don
Juan y don José de Rojas Venegas, procedentes de La Habana, y
originarios de la Villa de Algar, provincia de Cádiz, siendo el segundo,
abuelo de don Carlos Magaña Rojas.

En este mismo año, provenientes de la cercana población de
Tlazazalca, llegaron al lugar Enrique y Agustín Magaña, quienes
adquirieron por compra, a don Luis Quiroz Robledo, la hacienda de
la Palma, siendo el primero de éstos padre de don Carlos Magaña
Magaña.

Para desgracia de la humanidad, catorce años después, el profundo
impacto que conmovió a Europa por el asesinato del archiduque
Francisco Fernando, presunto heredero de la Corona Imperial de
Austria por un patriota servio, el día 2 del mes de julio de 1914,
rompió la caja maléfica de donde salieron como en la primera caja
de Pandora todas las desventuras, que hasta la fecha afligen a la
humanidad.

Se sucedieron una serie de calamidades interrumpidas por breves
intervalos: la iniciación de la primera conflagración mundial (1914-1918)
la Guerra Española (1936-1939), la Segunda Guerra
Mundial (1939-1942) a la que puso fin, por desgracia para la
humanidad, el funesto tratado de Yalta, que reformó la geografía
política de Europa, hecho que se constituyó en la causa de
posteriores divergencias entre aliados vencedores, y fuente del
terrorismo que aflige a la humanidad y la amenaza con su total exterminio.


martes, 21 de mayo de 2013

Apuntes para la Historia de la Villa de Tangancícuaro XXVI - Martín Sámano Magaña

Cultura
(primera parte)

En la primera década del siglo, Tangancícuaro se caracterizó por el alto grado de cultura de la mayor parte de la sociedad. Funcionaban en esta época dos escuelas oficiales: una para niñas y otra para varones; una escuela parroquial dirigida por el padre Murillo con la colaboración de otros sacerdotes; una escuela particular para señoritas, dirigida por la maestra Susana Padilla, de feliz memoria, auxiliada por las maestras Josefa Vallejo y Virginia Padilla.

El más fuerte impulsor de la educación y la cultura popular, fue el señor don Luis Quiroz Robledo, dueño de la hacienda de la Palma. quien fue un verdadero mecenas, organizando y sosteniendo de su propio peculio,
una banda de música y un grupo orquestal;
integradas ambas agrupaciones por verdaderos
conocedores del arte  musical entre los que figuraban
Alfonso Murguía tío del inspirado poeta Rubén
Claudia Navarro; Isaac Madrigal, Fidencio Delgado,
Carlos y  Enrique Chávez, más un grupo numeroso
de verdaderos artistas en  el arte musical,
cuyos nombres lamento no recordar. Organizaba
además, cuadros teatrales que llevaban a la escena
obras de  connotados dramaturgos. 

Las veladas literario-musicales organizadas por él mismo se
caracterizaban tanto por la selección y declamación de poemas de
autores españoles como mexicanos, así como por la alta calidad de
la música que se ejecutaba, contándose entre otras, algunas obras de
distinguidos compositores tanto nacionales como extranjeros, entre
los que figuraban las más populares de: Juan Bautista Amadeus
Mozart, arias de ópera de Giuseppe Verdi, Jacobo Puccini, Cayetano
Donizzeti y los valses de Johann Strauss y otros compositores de
fama inmortal.

Por este mismo tiempo, llegaron a la comunidad los adelantos en la
técnica del cultivo de la tierra conociéndose el primer molino de
nixtamal movido por fuerza motriz; la primera máquina tortilladora
propiedad del señor cura Vicente Gómez; se instaló la primera
planta de luz hidroeléctrica por el señor Leandro Maciel en el lugar
donde está ubicado el Molinito que fuera propiedad , años después.
de doña Elena Marín; se proyectaron en la plaza de gallos, las
primeras “vistas en movimiento”. Se dio principio a la construcción
de las torre de la nueva parroquia, con fondos proporcionados por
la señora Rita Tapia viuda de Robles; se conocieron también los
primeros aparatos fonográficos.

Por el año de 1908 llegó a Tangancícuaro como director de la
escuela oficial de niños, el maestro Jesús Romero Flores , quien con
su juventud y elevada cultura fue el más valioso continuador de don
Luis Quiroz Robledo en su meritoria labor cultural en favor de la
comunidad.


miércoles, 20 de marzo de 2013

Apuntes para la Historia de la Villa de Tangancícuaro XXV - Martín Sámano Magaña


Semblanza de la Villa de Tangancícuaro al presentarse en siglo XX

Los albores del presente siglo, justamente llamado de las luces, vieron nacer y morir la efímera etapa dorada de la historia de la llamada ya entonces, Villa de Tangancícuaro, con una población de más de tres mil habitantes, dentro de la misma área urbana que ocupó desde su fundación enmarcada por los ríos de la Mala Hora. hoy Rubén C. Navarro, por el lado oriente; por lado norte, el cauce del río del Santuario; por el sur, por las aguas del río Cupátziro. desde el Puente Verde hasta el puente del Pescador; y por el poniente, por las aguas del mismo manantial, que partiendo del primero de los puentes mencionados, desembocaba en el río del Santuario.

Las familias criollas de origen español urbanizara lo que hoy
denominamos el Barrio Alto[1] y las de origen Vasco, con un
reducido número de mestizos, como ya se ha dicho, vivían en el
sector urbanizado del lado norte de la población. Por esta época ya
convivían animados por un espíritu de igualdad, criollos y nativos .

La comunidad tangancicuarense no escapó de las consecuencias
que provocó en el mundo entero la desintegración de la segunda
caja similar a la de Pandora, que consigo traía el siglo XX.

Desde el año de 1916, fueron frecuentes las incursiones que las
hordas vandálicas de un guerrillero (Inés Chávez García) que tomando
para sí el calificativo de revolucionario, asolaba los pueblos de la
región, cometiendo todo género de atrocidades, por lo que, la
población ya mermada en el número de sus habitantes, se vio
obligada a abandonar el lugar, quedando desierto desde mediados
de 1918.

Los vecinos del lugar, al saber que había muerto Inés Chávez en Peribán
y había sido llevado a la cercana población de Purépero,
donde fue depositado en la misma fosa y bajo el cadáver del señor
cura Nares, cuyo cuerpo había sido sepultado el día anterior,
iniciaron el retorno a sus hogares abandonados,
reiniciándose así lentamente, su vida normal.

No podemos pasar por alto el acontecimiento de mayor
trascendencia verificado en la comunidad en el presente siglo por
haber constituido el principal factor del cambio de la región. Como
se desprende de la exposición hecha en capítulos anteriores, la Villa
de Tangancícuaro estaba materialmente rodeada por el latifundio de
Canindo y las haciendas de La Guarucha, Tierras Blancas,
Camécuaro y Junguarán; quedando en poder de algunos pocos
vecinos del lugar, sólo pequeñas fracciones de tierra de temporal
dando este hecho como resultado, que el producto de las cosechas
que periódicamente se levantaban en la región era trasladado a la
ciudad de Zamora, quedando tan sólo en el lugar unas pocas
fanegas de maíz y una mínima cantidad de trigo que los
pepenadores recogían durante la cosecha.

Este fenómeno dio lugar a que en el año de 1925, bajo el gobierno
del general Enrique Ramírez, se obtuviera la dotación de tierras a
los vecinos del lugar gestionada por los señores Epifanio Magaña,
Miguel Sámano Márquez, Socorro Vaca, Benjamín Montañez cuya
consecuencia fue que las tres cuartas partes de los productos
agrícolas de la región beneficiaran a las dos terceras partes de sus
habitantes.


[1] El Barrio Alto comprende el área de la población situada entre la calle hoy llamada Salazar y la de Guerrero.


sábado, 16 de febrero de 2013

Apuntes para la Historia de la Villa de Tangancícuaro XXIV - Martín Sámano Magaña

Llegada del siglo XX

Al aparecer por el levante el siglo XX, miró extasiado las bellezas del orbe, envuelto en un manto de paz octaviana y una amable sonrisa iluminó su rostro; portaba entre sus manos un paquete que el viejo titán Cronos, le encomendó entregar como muestra de  afecto a los habitantes de la tierra y el cual con tenía una amplia gama de fórmulas mágicas para prevenir y curar los males que aún  aquejan al hombre; la eficiencia, saber y sensibilidad para  alcanzar los niveles más altos en todas las expresiones del arte;  reglamentar y regir la conducta de todos los pueblos, creando  formas más perfectas de convivencia humana; convertir en realidad  y aún superar las más audaces concepciones de la fantasía de Julio  Verne. Mas, casi al terminar de extraer el mosaico de benéficos  dones, con pesar, se dio cuenta que entre ellos se encontraba una  caja similar a la que Júpiter encomendó a Pandora obsequiar a  Prometeo como regalo de bodas. Al mirar este objeto maléfico,  un gesto de amargura ensombreció su rostro, aconsejando a los habitantes del planeta no permitir que alguien cometiera, alguna vez,  el error de abrirla. No contento con esta advertencia y temeroso de  que alguien tuviese la imprudencia de abrirla, la escondió en un lugar del centro del continente europeo.


lunes, 10 de diciembre de 2012

Apuntes para la Historia de la Villa de Tangancícuaro XXII - Martín Sámano Magaña


La batalla de la Palma

En las primeras horas del amanecer de un día frío y nebuloso del mes de enero de 1866, marchaba una columna militar de más de tres mil hombres del ejército republicano, al mando del general Nicolás Régules, posiblemente con el propósito de atacar a la ciudad de Zamora, que estaba en poder del ejército imperialista.

A su paso por los once pueblos de la cañada de Chilchota fueron incorporados a ella un número aproximado de ciento cincuenta hombres nativos de la región que habían sido tomados de leva acompañados por sus esposas, muchas de ellas cargando a sus pequeños hijos en brazos o sobre sus espaldas.

Al descender de la cuesta que separa al pueblo de Chilchota de la
ranchería de los Nogales, aquella enorme fila daba la impresión de
ser una serpiente fabulosa, que reptando lentamente, prosiguió su
marcha por el camino que conduce a Tangancícuaro.

Al llegar a la hacienda de Noroto, se ordenó el alto a la vanguardia y
al resto de la columna. Al despejarse el horizonte de la densa niebla,
aparecieron en la más alta de las lomas de ese lugar, dos apuestos
jinetes que al parecer oteaban el valle que de ahí se domina en toda
su extensión; de improviso, uno de ellos descendió rápidamente al
lugar donde se encontraba el jefe de la columna y sin apearse de su
cabalgadura, dijo a éste: “Mi general, en las cercanías del puente alto
se ve venir a todo galope un soldado de los nuestros”.

El jefe de la columna ordenó al oficial fuera al encuentro del soldado,
que en realidad era uno de los exploradores. Al llegar es te último
ante el jefe precipitadamente le dijo: “Mi general, por el camino de las
partidas se ve venir una larga columna de soldados imperialistas que
bajando por el puerto de los lobos llega a poca distancia de la falda
del cerro del mirador”.

No más favorable se mostró la fortuna a la causa republicana en la
ranchería de la Palma, en las inmediaciones de Tangancícuaro. El
general republicano Régules, viendo que el general imperialista don
Ramón Méndez había distribuido su fuerza en puntos diferentes,
marchaba en su busca con sólo la columna del coronel Santa Cruz,
que situó su infantería en la mesa de la ranchería de la Palma, cerro
de la laguna y paso de la Carreta, parapetándose en una cerca y
apoyándola con su caballería en las Joyas de la Virgen, de Elías y
llano de Epejo.

La fuerza total de las tropas de Régules ascendía a tres mil
Hombres, siendo mil ochocientos de caballería. El general
imperialista don Ramón Méndez hizo el reconocimiento de la
posición que ocupaban sus contrarios y dispuso el ataque. La fuerza
con que Méndez había tomado aquel rumbo aunque muy inferior en
número, era de las más aguerridas que tenía el ejército mexicano
imperialista; mientras en la de Régules había mucha gente que había
sido cogida de leva hacía poco, y que, por lo mismo, carecía de
la instrucción necesaria en el manejo de las armas y en las
evoluciones.

Sin embargo, el resto de la gente estaba acostumbrada
a los combates y se componía de gente valiente, aunque escasa de
equipo y fatigada por las largas y continuas marchas que se veía
obligada a hacer con frecuencia para burlar los planes combinados
de las columnas móviles destacadas en su persecución.

“Hecho el reconocimiento por el general imperialista don Ramón
Méndez, y dispuesto, como he dicho el ataque, se emprendió éste
con todo vigor por una y otra parte. Era el 26 de enero cuando se
verificó este encuentro, que fue verdaderamente reñido .

Hubo momentos en que los republicanos llegaron a envolver a sus
contrarios, a apoderarse de un cañón, matando a todos los artilleros,
y a poner en el mayor aprieto a las fuerzas imperialistas; pero en
aquella crítica situación, el coronel Santa Cruz, con doscientos
jinetes del regimiento a su mando y el comandante Ceballos con el
resto del batallón del Emperador, cargando en columna cerrada
sobre los flancos republicanos, arrollaron a estos hasta sus
posiciones, rescatando el cañón y obligándolos a abandonar a un
número no escaso de imperialistas que habían hecho prisioneros ,

Recobrada la pieza de artillería, acometieron con extraordinario
vigor las posiciones. Los republicanos sostuvieron valientemente el
choque; pero después de tres horas más de combate, se vieron
precisados a emprender la retirada en diversas direcciones, a las
siete y media de la noche, dejando sobre el campo de batalla ciento
ocho muertos de la clase de tropa y algunos jefes y oficiales, todas
sus municiones de fusil y cañón, mucho armamento y bastantes
cargas de diversos efectos.

El número de prisioneros que cayó en poder de los vencedores,
ascendió a cuatrocientos diez y ocho hombres, entre ellos algunos
oficiales. Los imperialistas tuvieron veintidós muertos del 4º
regimiento del Escuadrón de la Piedad y de rurales de Ario. El
combate de la Palma se consideró como uno de los más
importantes que se habían dado desde hacía algunos meses en el
estado de Michoacán (Historia de México, tomo XVIII, pág. 45).

Ya entrada la noche, cuando el acre olor de la pólvora se había
disipado, perforando el manto que cubría el campo de la muerte,
aparecieron por diversos rumbos del llano de Epejo, como rojas
luciérnagas que se movían por diversas direcciones, antorchas de
algunos vecinos de la cercana villa que venían en busca de armas u
otros objetos de valor que ambos contendientes hubiesen dejado
abandonados.

El ulular del viento helado que descendía de a cercana selva, los
dolorosos ayes de los agonizantes, orquestaron una macabra sinfonía
de la que se escuchó, como nota doliente. el llanto de un niño, al
que , después de afanosa búsqueda, encontraron tras una cerca
doble, al lado del cadáver de un oficial republicano.

Aquel niño de piel blanca, ojos claros y de una edad aproximada
a los 8 años, fue llevado al pueblo de Tangancícuaro, donde,
después de varios trámites legales, fue adoptado como hijo por
el señor Trinidad Maciel, siendo registrado en la parroquia
con el nombre de Jesús, quien por su comportamiento, su forma
de expresión moral semejante a la de la gente del norte de España,
llegó a aceptarse la posibilidad de que fuese hijo del general Régules
o de alguno de sus familiares cercanos. En la actualidad vive aún
en esta población, una hija de don Jesús, llamada Glafira Maciel
de Guerrero, cuyos nieto conservan aún las características fisonómicas
y el color de la piel de don Jesús.


jueves, 22 de noviembre de 2012

Apuntes para la Historia de la Villa de Tangancícuaro XXIII - Martín Sámano Magaña



Prosigue la afluencia de
familias de diversos lugares
de la región



No podemos pasar adelante sin mencionar el hecho de que, a mediados del siglo pasado, se establecieron un gran número de familias procedentes de diversos lugares tanto de la región como de otros estados de la república, entre las que figuraban la familia de don José Dolores Maciel, don José Dolores Pérez. don Juan Tapia, don Luis Govea, Santiago Moreno, Trinidad Maciel, Pedro Vera, Pablo Blanco, Justo y Elogio Vaca, la familia Galván, la familia del presbítero Peña, primer cura propio de la parroquia del lugar, Esteban García y otro buen número de familias cuyos apellidos lamento no recordar.






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