Nota de Los Editores
del libro original:
Para el Reverendo Sacerdote José Romero
Vargas, primero está el ilimitado
servicio a Dios y a su santa iglesia,
y el tiempo que debería servirle
de merecido descanso, durante varios
años lo ha consagrado a la investigación
histórica de todo lo relacionado
con su venerada tierra natal. Fue a
Sevilla a escudriñar en el famoso Archivo
de las Indias, y a todas partes
donde habla posibilidad de encontrar
datos útiles para su propósito.
Como consecuencia de hurgar en la
penumbra de bibliotecas, hemerotecas
y revueltos archivos parroquiales, ha
sufrido operaciones oculares y demeritado
su vista. ¡Todo por amor a
Dios y a su terruño!
El resultado de sus fatigas, desvelos
y erogaciones, nos lo entrega con absoluto
desinterés, sintetizado y ordenado
para formar, en dos tomos, la
Historia de Cotija.
Digna de encomio es la aportación
que hace el Sr. Cura Romero Vargas
a su tierra natal y al acervo histórico
de México.
Ojalá que los cotijenses,
y en general los mexicanos,
sepamos valorarla
y agradecerla debidamente.
________________________________________
Capítulo 1
EL MEDIO GEOGRAFICO
La ciudad de Cotija está situada en el Noroeste del Estado de Michoacán, a los 19° 47' de latitud y 102° 40' de longitud del meridiano de Greenwich, a 1,620 metros de altura sobre el nivel del Mar y, desde el 17 de diciembre de 1897, a unos 5 kilómetros de la línea divisoria con Jalisco.(1)
Antes de la Conquista Española, el pequeño valle denominado Titiácoro en cuyo extremo occidental se fundó Cotija, pertenecía a la Confederación o Señorío Michoacano, llamado también Imperio Purembe, Purépecha o Tarasco.(2)
Para fines del siglo XVI las tierras que comprenden el actual municipio de Cotija se consideraban como realengas, esto es, per tenecientes al Rey, y los pueblos que las circundaban, eran: Jiquilpan, Terecuato, Chocandirán, Tingüindín, Tacátzcuaro, Tocumbo, Peribán, Jilotlán y Quitupan.
El primero y los dos últimos de estos pueblos, procedían de los Aztecas-Suyultecas y los demás de los Tecos; pero unos y otros los conquistó Hirépan, sobrino de Tariácuri.(3)
Del tiempo de la Colonia se tienen estos testimonios sobre la
ubicación de Cotija:
a) Don José Antonio de Villaseñor y Sánchez, escribía en 1748:
Al Poniente de Tingüindín y distancia de siete leguas, está el Valle
de Cotija, que tiene de circunferencia más de dos leguas”.(4)
b) En un documento que se titula: IDEA EN QUE SE HALLABA EL AGREGADO DE TINGÜINDÍN EN EL AÑO DE 1789, se dice: "La Congregación de Cotija…, situada en un Valle de corto recinto, que corre su extensión del Oriente al Poniente, estrecha de serranías por las partes Sur y Norte".(5)
Consumada la Independencia Nacional, se encuentran otros:
1) Don Juan José Martínez de Lejarza, en 1822, decía: "COTIJA, pueblo de este Partido de Jiquilpan, dista ocho leguas de su cabecera al Sur con alguna inclinación al Oeste".(6)
2) Mejorando un poco esta ubicación, en 1873, el Dr. D. Crescencio García describía así a Cotija: "Se halla en una cañada, al pie de la montaña que antiguamente se llamó TUCURUZCAN y hoy Cerro de los Ojos de Agua, donde se juntan dos ríos".(7)
3) En 1905, el Lic. D. Mariano de Jesús Torres, repitiendo lo escrito por el Dr. García y sin haber visitado nunca Cotija, decía: "Se halla en una cañada, al pie de una vistosa y pintoresca montaña, que antiguamente se llamó Cerro de Tucuruzcan y hoy Cerro de los Ojos de Agua, donde se juntan dos ríos, poblada de oscuros e imponentes bosques donde crecen utilísimos árboles que tienen colmenares y producen yesca".(8)
4) Finalmente, en 1950, don Carlos Loret de Mola, actual Gobernador de Yucatán, con más galanura que árida narración geo gráfica; pero que sí visitó Cotija, así describe su ubicación: "Se abre ante nuestros ojos, en el ámbito fresco y claro de esta tarde de verano ..., un anchuroso valle, donde las lluvias han puesto espejos al cielo de julio.
A la derecha, San Juanico, el lago azul; y en el fondo, entre cerros, el camino ... Al penetrar en otro valle, pero más estrecho corno una recámara del anterior, surge COTIJA DE LA PAZ, distinta de todo lo que se haya conocido; envuelta en los cerros que la aíslan del exterior; detenida en la historia de donde ha surgido misteriosamente; velada por la leyenda; bendecida por Dios; amada por la Naturaleza que cubrió el escenario donde actúa con un tapete verde claro y rojo intenso; y con una alfombra más noble de maíz y de trigo; de caña de azúcar y de pastos.
ubicación de Cotija:
a) Don José Antonio de Villaseñor y Sánchez, escribía en 1748:
Al Poniente de Tingüindín y distancia de siete leguas, está el Valle
de Cotija, que tiene de circunferencia más de dos leguas”.(4)
b) En un documento que se titula: IDEA EN QUE SE HALLABA EL AGREGADO DE TINGÜINDÍN EN EL AÑO DE 1789, se dice: "La Congregación de Cotija…, situada en un Valle de corto recinto, que corre su extensión del Oriente al Poniente, estrecha de serranías por las partes Sur y Norte".(5)
Consumada la Independencia Nacional, se encuentran otros:
1) Don Juan José Martínez de Lejarza, en 1822, decía: "COTIJA, pueblo de este Partido de Jiquilpan, dista ocho leguas de su cabecera al Sur con alguna inclinación al Oeste".(6)
2) Mejorando un poco esta ubicación, en 1873, el Dr. D. Crescencio García describía así a Cotija: "Se halla en una cañada, al pie de la montaña que antiguamente se llamó TUCURUZCAN y hoy Cerro de los Ojos de Agua, donde se juntan dos ríos".(7)
3) En 1905, el Lic. D. Mariano de Jesús Torres, repitiendo lo escrito por el Dr. García y sin haber visitado nunca Cotija, decía: "Se halla en una cañada, al pie de una vistosa y pintoresca montaña, que antiguamente se llamó Cerro de Tucuruzcan y hoy Cerro de los Ojos de Agua, donde se juntan dos ríos, poblada de oscuros e imponentes bosques donde crecen utilísimos árboles que tienen colmenares y producen yesca".(8)
4) Finalmente, en 1950, don Carlos Loret de Mola, actual Gobernador de Yucatán, con más galanura que árida narración geo gráfica; pero que sí visitó Cotija, así describe su ubicación: "Se abre ante nuestros ojos, en el ámbito fresco y claro de esta tarde de verano ..., un anchuroso valle, donde las lluvias han puesto espejos al cielo de julio.
A la derecha, San Juanico, el lago azul; y en el fondo, entre cerros, el camino ... Al penetrar en otro valle, pero más estrecho corno una recámara del anterior, surge COTIJA DE LA PAZ, distinta de todo lo que se haya conocido; envuelta en los cerros que la aíslan del exterior; detenida en la historia de donde ha surgido misteriosamente; velada por la leyenda; bendecida por Dios; amada por la Naturaleza que cubrió el escenario donde actúa con un tapete verde claro y rojo intenso; y con una alfombra más noble de maíz y de trigo; de caña de azúcar y de pastos.
En torno suyo, los pinos son arpa del viento de la sierra"(9)
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(1) Sobre la altura de Cotija discrepan los que han escrito en esta materia. Así el lng. Fernando Foglio Miramontes en su Geografía Económico Agrícola del Estado de Miuchoacán, t. 1., p. 104 y otros, aseguran que tiene 1,520 me- tros. Aquí se toma más en cuenta el estudio que hizo la Comisión de la Cuenca del Tepalcatepec.
-Gral. D. Porfirio Díaz, Decreto Presidencial del 17 de diciembre de 1897.(2) A. G. N., Rama de Tierras, Vol. 496 y Exp. 2. -A.G. N., Mercedes,11,
13, 14 y 15, Exp. 2 y ps. 23-211. Se desconoce la etimología de Titiácoro.
(3) Relación de Mechuacán y Papelea de Nueva España de D. Francisco del Paso
y Troncoso.
(5) A. G. N. Sección de Historia y Estadistica, Tomo 73.
(6) Análisis de la Proviencia de Michoacán, p. 69.
(7) Noticias Históricas, Estadísticas y Geográficas del Distrito de Jiqulpan. B. S. G. y E.,
Números 8 y 9, Tomo I, p. 486.
(8) Diccionario Histórico, Biográfico, etc., de Michoacán, p. 455.
(8) Diccionario Histórico, Biográfico, etc., de Michoacán, p. 455.
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SEMBLANZA BIOGRÁFICA
El Pbro. José Romero
Vargas vio la
luz primera en
Cotija de la Paz, Mich.,
el 15 de septiembre
de 1905. En la
misma ciudad hizo
estudios primarios,
pasando al seminario
de Zamora el 20
de diciembre de
1920, en donde mostró
facultades
extraordinarias, ejemplar
aplicación y excepcional
memoria.
Ordenado sacerdote
el 16 de diciembre
de 1929, ha prestado
sus servicios
ministeriales en
diversos curatos, siendo
en todos muy
apreciado por su
celo eclesiástico,
su iniciativa y dinamismo.
Ha construido, ampliado
y reparado
iglesias, anexos y
casas parroquiales,
escuelas y otras
obras materiales
de servicio
religioso.
Ha impartido cátedra
en diferentes
ciudades,
principalmente en Zamora y
Guadalajara,
dirigido y colaborado en
revistas y periódicos
difundiendo la fe
de Cristo, llevando
expresiones de consuelo
y de esperanza, ayudando
al
esclarecimiento de
la verdad.
Lleva publicadas
interesantes obras como
Leyenda del Señor de
los Milagros,
Un Apóstol Seglar de
Cristo Rey, Fray
Jacobo Daciano, La Acción
Católica en
la Diócesis de Zamora
y Dos recuerdos
inolvidables
En la actualidad,
infatigablemente ejerce
su ministerio
sacerdotal, imparte
cátedra histórica y
colabora con su
eminencia el Exmo.
Dr. D. José Salazar,
dignísimo Cardenal y
Arzobispo
de Guadalajara.
