Santuario Guadalupano de Zamora en Michoacán.
Fotografía de Ricardo Galván Santana y Francisco Magdaleno Cervantes.

martes, 15 de febrero de 2011

Reactivación del Colegio de Arquitectos de Zamora - Videoentrevista de TVZ con el arquitecto José Luis Caballero Moreno


Con motivo de la elección de la nueva Mesa Directiva del Colegio de Arquitectos de Zamora, con el arquitecto Guillermo Castellanos Moreno, como presidente; el arquitecto Ramiro Álvarez Loera, como vicepresidente, y el arquitecto José Luis Caballero, como secretario, realicé una entrevista con éste último que ahora comparto con ustedes.

La protección del patrimonio arquitectónico de nuestra ciudad y la promoción de un crecimiento urbano ordenado, que entre otras cosas proteja el medio ambiente del valle de Zamora, en particular sus fértiles tierras de cultivo, son algunas de las asignaturas pendientes que ahora se propone como tareas a trabajar el ahora revitalizado Colegio de Arquitectos de Zamora.

lunes, 14 de febrero de 2011

Campo segado en Tangancícuaro - Fotografía de Víctor Javier López Mendieta


Esta escena campirana fue captada por Víctor Manuel en las cercanías de Tangancícuaro con un efecto extraordinario entre la luz solar que se refleja en los montículos y el cielo que muestra los nubarrones propios de muchas películas clásicas mexicanas.

Avenida Virrrey de Mendoza y Calzada Zamora-Jacona en Zamora - Fotografía de Rubén Mejía García


Con dominio de la técnica fotográfica, Rubén nos ofrece esta vista obtenida desde el puente peatonal de la Calzada Zamora-Jacona sobre la Avenida Virrey de Mendoza en la una de las zonas residenciales más modernas de la ciudad.

domingo, 13 de febrero de 2011

Automóviles antiguos en Zamora, la vieja


Vista de la actual calle de Madero hacia el norte (al fondo la parroquia de La Purísma, con su torre). Nótense el pavimento de piedra en el arroyo de la calle y los rieles para el tranvía de mulitas, a la izquierda. El automóvil en primer plano tiene en su parabrisas un letrero: "Libre", por lo que presumiblemente se trata de un taxi.

El espacio en primer plano, a la izquierda, es el actual Jardín de la Madre, en las esquinas de Madero Sur y Corregidora norte. En ese mismo sitio se observa una columna de cantera, con un diseño muy semejante a las que todavía se pueden observar en lo que aún queda de lo que era el puente sobre el antiguo río El Duero, y en la acera de enfrente, a la derecha de la imagen, se aprecian las bombas de una gasolinera, propiedad de un señor de apellido Arámbula, que llegó de la ciudad de México a establecer su negocio en Zamora. Probablemente la fotografía fue tomada a principios de los años '30 del siglo pasado, de acuerdo con el modelo de los automóviles que muestra. (Datos proporcionados verbalmente por Jaime Alonso Ramos Valencia).

Virgen de la Esperanza o de la Raíz en Jacona, Patrona de la Diócesis de Zamora



Zamora esperancista:
peregrinación a jacona

En la edición número 7 de Guía, publicada el 31 de Agosto de 1952, se anunciaba que el sábado 6 de septiembre tocaría a la ciudad de Zamora ir en peregrinación a visitar a Nuestra Señora de la Esperanza, en la vecina población de Jacona.

Se convocó a los zamoranos a “la Parroquia”, es decir a La Purísima, de donde, "a las seis de la mañana, hora en que se dará un tercer repique anunciando la salida", partiría la peregrinación.

Habrá que recordar que la solemnidad del acto se debe, entre otros motivos, a que la Virgen de la Esperanza es la Patrona de la Diócesis de Zamora.

En la imagen: una de las más recientes peregrinaciones en la fiesta de la Virgen de la Esperanza en Jacona.

Nota publicada en Guía, Hoja Parroquial, Año I, No. 7, Agosto 31 de 1952, pp. 1 y 2.

Sacerdotes zamoranos de la época - Publicado en Guía en 1952




Algunos distinguidos sacerdotes de la época aparecen en las páginas de Guía: el padre Francisco Valencia Ayala, realizando retiros espirituales para jovencitas; el presbítero Dr. Luis Mena, quien los realizó para jóvenes varones, y el Sr. Canónigo D. Pablo Escoto, quien ofrecía cada domingo “interesantísimas explicaciones sobre puntos de religión, en forma sumamente clara y amena.”

Otra noticia clerical fue el relevo en la Capellanía de El Carmen, en donde el presbítero Dn. Antonio Aviña Magaña vino a ocupar el lugar que dejara el padre Franciscano Ramiro Peña.

En la imagen, la capilla de Nuestra Señora de El Carmen, en el antiguo barrio de El Madrigal, en Zamora.


Notas publicadas en Guía, Semanario Parroquial, Año I, No. 6, Agosto 24 de 1952, p. 3.

Teatro Obrero de Zamora iluminado - Fotografía de Bertha Guillermina Castellanos


Esta estampa de Bertha Guillermina Castellanos, activa periodista zamorana, fue incluida en la página de facebook "De corazón por Zamora". Además de su gran arquitectura, que luce por las noches con su iluminavción escénica, el Teatro Obrero reúne las condiciones técnicas necesarias para que en su interior se desarrollen acontecimientos culturales con la mejor calidad internacional.

sábado, 12 de febrero de 2011

Volcán El Paricutín desde el mirador de Angahuan - Imágenes de Michoacán - Fotografía de Martha Alicia Caballero


Considerado el volcán más jóven del mundo y al único al que se le puede celebrar su cumpleaños, entre el 19 y 20 de este mes de febrero cuando cumplirá 68 años desde su nacimiento, el Paricutín, en esta espléndida vista desde Angahuan que nos regala Martha Alicia Caballero.

(Martha Alicia y Ana María Caballero ofrecen en Zamora servicios profesionales de fotografía en su estudio, Proyección Fotográfica, ubicado en Colón Ote. No. 172. Tel. 351 515 50 84).

Cocina tradicional michoacana - Imágenes de Michoacán - Región Zamora - Fotografía de Caramelo Macab


Atenta hasta en los más mínimos detalles de las manifestaciones cotidianas de la cultura P'urhé, Caramelo Macab nos regala esta postal que muestra un rincón en donde seguramente se cocina más de alguno de los exquisitos platillos propios de la tradición gastronómica de esta región michoacana. La propia autora comentó, a manera de pie de imágen: "Siento una sensación de tranquilidad".

Paletas de Tocumbo, Michoacán, y paleterías La Michoacana - Región Zamora - Un origen peculiar II















Las paleterías
La Michoacana:
origen y retos actuales.

Por el Dr. Martín González de la Vara.
Investigador Asociado del
Centro de Estudios Históricos
de El Colegio de Michoacán.

Un origen peculiar (Segunda parte)

Un par de emigrantes de Tocumbo a la capital del país, Agustín Andrade e Ignacio Alcázar, abrieron sendas paleterías en la Ciudad de México. Cuando algunos de los empleados de las paleterías vieron que éstas eran un buen negocio trataron de comprarlas; los dueños no sólo accedierona venderlas, sino que dieron facilidades a sus parientes para adquirirlas a plazos. pronto, este sencillo sistema se convirtió en un verdadero esquema de financiamiento que detonó en el desarrollo de paleterías.


El dueño de una paletería llamaba a algún pariente suyo de Tocumbo para hacerse cargo del negocio y le daba opción a comprarla en un plazo de unos cinco años; los términos del contrato eran casi siempre orales y, a veces, el deudor sólo firmaba un pagaré; era el compromiso con su paisano y benefactor lo que lo impulsaba al empleado a trabajar con fe en su negocio para cumplir con la palabra empeñada. Una vez que adquiría la paletería, el nuevo dueño podía reclutar a parientes o paisanos suyos como empleados para repetir el proceso una y otra vez.

Con el tiempo, Ignacio y Luis Alcázar se convirtieron en líderes de una creciente organización informal de paleteros, pues el estilo despreocupado de Agustín Andrade no permitió que éste formara una clientela fuerte entre los paleteros. Don Luis Alcázar se convirtió en el banquero y promotor principal de los tocumbenses; confiado en el éxito de sus pequeños negocios, abría paleterías en serie y mandaba buscar paisanos suyos para ponerlos al frente de ellas, dándoles grandes facilidades para adquirirlas.

Don Luis dio así a sus negocios una imagen unificada que rápidamente se convertiría en una de sus principales características. Por ejemplo, al ver que las figuras de Walt Disney atraían a los niños, mandó pintarlos en las paleterías que controlaba; de la misma manera, ideó un sistema casi infalible para asegurar el éxito de sus negocios: buscaba un lugar concurrido y cálido y, sin reparar en gastos, alquilaba locales en lugares centrales como plazas y esquinas.

El sistema tuvo tanto éxito que para 1970 ya no había gente suficiente en Tocumbo como para llevarla a trabajar; entonces, se comenzaron a reclutar trabajadores de pueblos cercanos como Los Limones, Santa Inés, Tacátzcuaro, Los Reyes, Cotija, El Rodeo y, años después, de poblaciones ubicadas fuera de Michoacán, como Huejutla y Tamazunchale.

La Ciudad de México también terminó siendo pequeña para la expansión de los tocumbenses que pronto llevaron sus negocios a toda la República, y aún a ciudades de Estados Unidos con amplia población mexicana, y a Centroamérica.

Texto publicado en El Universal:
http://blogs.eluniversal.com.mx/wweblogs_detalle.php?p_fecha=2010-12-28&p_id_blog=139&p_id_tema=12967

Rotonda de los Hombres Ilustres de Zamora - Fotografía de Rubén Mejía García



Recientemente inaugurada, la Rotonda de los Hombres Ilustres, ubicada justo en La Luneta, sobre la Calzada Zamora-Jacona, es el lugar que explicará a vecinos y visitantes por qué a Zamora se le conoce como "Cuna de Hombres Ilustres".

Los portales de Zamora - Video Comentario en Televisión del Valle de Zamora (TVZ)


Con un gusto enorme comencé a colaborar con Televisión del Valle de Zamora en esta nueva etapa en Internet: http://tvz.com.mx con un comentario acerca de la situación actual de los portales alrededor de la plaza principal de Zamora y una sugerencia para retomar el proyecto de reconstruirlos.

jueves, 10 de febrero de 2011

Templos de San Francisco y San Juan Diego en Zamora - Fotografía de Víctor Javier López Mendieta


San Francisco y San Juan Diego iluminados gracias al proyecto Zamora, Ciudad Luz. En su publicación de facebook Víctor comentó: "Los Enamorados": parque del templo de San francisco que se encuentra a medio camino entre el Santuario y la Catedral. Un magnifico lugar para disfrutar de una nieve, una hamburguesa o unos tacos en domingo por la noche. Habia tres parejas de enamorados que estaban tal vez absortos en su romance..."

miércoles, 9 de febrero de 2011

La Casa Ramos en Zamora


En el número 37 de la calle de Amado Nervo, se levanta una de las casas importantes de la ciudad. Fue comprada en el año 1940 por su actual propietaria, la señora Carmen Valencia López de Ramos y su historia es tan compleja como interesante.

A finales del siglo XIX, la casa perteneció al canónigo Rafael Ochoa (que fuera vicario general de la mitra), quien la obtuvo de la siguiente forma: un quinto por compra que hizo a Ignacia Ochoa Plancarte; otros dos quintos como cesionario del señor Enrique Montigny, quien los compró a los señores Rafael y Francisco Ochoa Plancarte y los otros dos quintos por cesión de Rafael, Francisco e Ingancia Ochoa; herederos de la sucesión testada de la señora Ingancia Plancarte -cuyo juicio testamentario se radicó en el Juzgado en lo Civil, en Zamora, el 28 de mayo de 1885- constando los contratos de compra-venta en escrituras públicas del 12 de septiembre y 5 de diciembre de 1891 y 1892, otorgados por Diego Méndez y 3 de noviembre de 1900 ante el notario José de los Cobos en la ciudad de México.(l)

El canónigo Rafael Ochoa declaró por heredera universal a su hermana, Josefa Ochoa, según el juicio testamentario realizado en Zamora, el 26 de mayo de 1905. En la casa también vivía José Ochoa Plancarte, quien realizó su testamento el 9 de julio de 1912. En este documento dejó como heredera de la casa, cuya dirección en ese momento era Mercaderes 29, a su hija, la niña María Elena Ochoa. En el mismo, aclara que no hay un documento que pruebe la propiedad, pues por un convenio privado, pagaba contribuciones Ignacia Plancarte de Ochoa según declaró, el 24 de diciembre de 1913, Josefa Ochoa. Este convenio familiar no se formalizó, pero tenía tal fuerza que por eso José Ochoa Plancarte se consideraba como el dueño real de la casa y se decidió a reconstruirla, según declaró en su testamento.(2) Es decir que si bien la casa pudo haber sido edificada a mediados del siglo pasado, adquirió su actual fisonomía neoclásica, entre 1900 y 1910.

La señorita Josefa Ochoa murió en 1915 y dejó como heredero universal de sus bienes al señor Antonio Plancarte Igartúa. Por lo tanto, recibió la casa como heredero de la señorita Ochoa (tres quintas partes) y como permuta de inmuebles con doña Mercedes Ochoa de Hurtado (una quinta parte), según escritura 22 del licenciado Rodríguez Zetina, del 22 de septiembre de 1920. Pero al tener en cuenta el convenio familiar que José Ochoa mencionaba en su testamento, el señor Plancarte Ingartúa cedió los derechos sobre la casa a María Elena Ochoa, por 1,000 pesos.(3)

Elena Ochoa y Ochoa de Lezama no estuvo mucho tiempo en propiedad de la casa: en 1924 radicaba en la ciudad de México, y la vendía a María Luisa Ochoa Beracoechea de Verduzco. El precio de venta fue de 4,720 pesos.(4) Esta última -que residía en Guadalajara- la mantuvo hasta 1940, fecha en la que vendió la casa a su actual propietaria, la señora Carmen Valencia de Ramos donde vive con su esposo, don Javier Ramos Ruiz. El predio tiene 25 metros de frente por 34 metros de fondo y el precio de la operación fue 4,720 pesos. Sus linderos eran, al sur, la casa del canónigo Luis García (nacionalizada, ex colegio de San Luis y actual Gabino Barreda); al poniente Jesús Salas, al norte, casa de don Francisco García Urbizu y al oriente casa de Gabriel Murguía.(5)

Como la mayoría de estas casas, ésta tiene dos patios y un jardín. Conservó durante muchos años el patio empedrado y las columnas de madera, mismas que fueron reemplazadas por estructuras de concreto alrededor de 1950. La fachada tiene ventanas, dintel y pilastras de cantera y los muros de arenisca fueron aplanados con cemento y plantean a los propietarios serios problemas de conservación.(6)

    
NOTAS
(1) ANM. Juzgado de 1a. Instancia del Distrito de Zamora. Licenciado Arturo Rodríguez Zetina. Núm. 117; 16 de julio de 1921. Es evidente que debe haber sido una gran propiedad de la familia Ochoa, que se dividió con el transcurso del tiempo. La casa tenía el No. 21, al oriente de la que se está tratando, era de la señora Josefa Torres Salcedo de Méndez (ex viuda de Ochoa), quien murió en 1921 y dejó heredero a Antonio Plancarte Igartúa. AMZ. Juzgado de 1a. Instancia. Núm. 62; 7 de noviembre de 1921.
(2) ANM. Juzgado de 1 a. Instancia del Distrito de Zamora. Núm. 53; 28 de octubre de 1921 ‘Protocolización del juicio testamentario a bienes del señor José Ochoa Plancarte’.
(3) ANM. Juzgado de 1 a. Instancia del Distrito de Zamora. Licenciado Arturo Rodríguez Zetina. Núm. 117; 16 de julio de 1921.
(4) ANM. Juzgado de 1 a. Instancia del Distrito de Zamora. Licenciado Arturo Rodríguez Zetina. Núm. 2; 12 de mayo de 1924.
(5) Escribano Arturo Rodríguez Zetina. Núm. 2919; 14 de febrero de 1940.
(6) Carlos Ramos Valencia. Comunicación personal. Zamora, octubre de 1988.

(Texto publicado originalmente en la revista Entorno, de Ingenieros y Arquitectos de Zamora, A.C., con con la autoría de la doctora Nelly Sigaut, profesora investigadora del Centro de Estudios Históricos de El Colegio de Michoacán, y con datos aportados en su libro Catálogo Arquitectónico del Bajío Zamorano, Primera Parte: la Ciudad de Zamora, publicado por el propio ColMich. Las extraordinarias fotografías que ilustran los reportajes gráficos de Entorno son de Alberto Vázquez Cholico).

Monseñor Francisco Valencia Ayala en Guía - Sacerdotes Zamoranos



En la edición 6 de Guía, entonces "hojita parroquial" de La Purísima, publicada el 24 de agosto de 1952, aparece ya una de las plumas más leídas durante las primeras etapas del semanario: la del Sr. canónigo Francisco Valencia Ayala., a quien debemos una versión de la historia de la Diócesis de Zamora.
Con motivo de un Congreso misionero a celebrarse en la ciudad de Monterrey, el Sr. Valencia escribió:

“Porque la cooperación misional no es una limosna, sino una obligación emanada de lo más hondo de nuestra catolicidad. El Catolicismo es universal, y como existe el hecho tremendo de que más de mil millones de hombres aún no están en el catolicismo, los católicos hemos de ofrecerles la Luz, la Verdad, el Amor, la Vida”.[1]

Estos ideales respondían perfectamente a una de las preocupaciones más constantes en Guía: la Evangelización. A través de breves noticias de las misiones en todo el mundo, de biografías de los misioneros, de la exaltación de mártires de la causa católica, de la petición constante de oraciones y apoyo económico para esta y aquella urgencia de religiosos católicos incursionando en tierras inhóspitas y entre pueblos agresivos, el semanario frecuentemente hizo presente este tema.

Monseñor Francisco Valencia Ayala falleció el viernes 23 de abril de 2009 a los 97 años de edad.


[1] Guía, Semanario Parroquial, Año I, No. 6, Agosto 24 de 1952, p. 1.

martes, 8 de febrero de 2011

"Esperanza", en Angahuan - Fotografía de Víctor Javier López Mendieta


Esta fotografía forma parte del Proyecto 365 de Víctor. La obtuvo en el templo de la comunidad de Angahuan, muy cerca del volcán Paricutín. La tituló "Esperanza" porque le impreionó la fe con que rezaba la anciana que se ve en la iglesia solitaria.

lunes, 7 de febrero de 2011

Presidencia Municipal de Jacona de Plancarte


La Presidencia o "Palacio" Municipal de Jacona es obra del padre Antonio Plancarte y Labastida, párroco de la antes Villa de las Flores. La construyó a imagen y semejanza de un colegio en que él mismo realizó estudios en Inglaterra y originalmente fue la sede de su propio colegio, al que llamó de La Purísima y en el que estudió Amado Nervo en su breve estancia en esta región de Zamora.

domingo, 6 de febrero de 2011

Teatro Obrero - Fotografía de Víctor Javier López Mendieta


Víctor tituló "Teatro del pueblo" esta fotografía de su Proyecto 365. Es el Teatro Obrero de Zamora, iluminado como parte del proyecto Zamora Ciudad Luz.

viernes, 4 de febrero de 2011

Plaza principal de Jacona de Plancarte, Michoacán.


Fotografía antigua que muestra una vista de la Plaza Principal de Jacona, ciudad conurbada con Zamora.

La Zona arqueológica de El Opeño, en Jacona

Texto de Manuel Ramírez Zaragoza
Fotografías cortesía de Zonas Arqueológicas de Xucunan, A.C.
(Opeño-INAH)

Las tumbas de tiro en El Opeño son únicas por su disposición, conformación y orientación. Fueron hechas en el subsuelo aprovechando las características plásticas y resistencia del tepetate a una profundidad promedio de siete metros. Las puertas exteriores de superficie, lo mismo que el tiro de acceso y las pequeñas puertas interiores, siempre están orientadas al poniente.

Las escalinatas tienen una inclinación aproximada de 45 grados con escalones de buena sustentación, de aproximadamente 80 centímetros de fondo por unos 50 centímetros de peralte y de 180 a 200 centímetros de ancho. Antes de la entrada a la tumba, propiamente dicha, existen unas pequeñas cámaras, terminando la escalinata, en las cuales se pudo haber practicado algún rito de despedida a los muertos. Franquean la entrada grandes piedras lajas.

Las cámaras mortuorias, tienen una orientación transversal a la entrada (norte-sur). En ambos lados se observan banquetas del mismo material, con una altura aproximada de 60 centímetros. Al fondo, indistintamente, hay otra más pequeña, elevada de 30 a 40 centímetros.

En estas banquetas se depositaron los cuerpos de los muertos y en derredor de éstos las numerosas ofrendas; vasijas decoradas en negativo o con líneas incisas; mascarillas y figuras antropomórficas punzonadas, unas más donde destacan los colores decorativos blanco, negro, rojo y amarillo.

El soporte arquitectónico de las tumbas es una superficie cóncava con evidentes muestras de segmentos de arco en puntos perfectamente calculados, sobre todo al centro, donde aparenta una separación de las dos cámaras, es decir, separa la cámara norte de la sur. Esto, tanto en las tumbas pequeñas como en la grande.

Las osamentas tienen una distribución diferente en cada tumba e incluso en la misma. Al parecer, las banquetas representan determinado grado social o familiar, de dignidad o poder. Según los estudiosos de la materia, estas tumbas fueron utilizadas varias veces, incluso por generaciones. Así lo demuestran las diversas posiciones y conglomerado del osario y las dimensiones que tiene una de las tumbas.

La zona arqueológica de El Opeño se encuentra a poca distancia de la orilla sureste de Jacona. Es un lometón o altozano ascendente a los pies del cerro de Tamándaro, desde donde se domina visualmente una gran porción del entorno jaconense.

Los primeros trabajos a nivel de campo en El Opeño se realizaron en el año 1938, encontrando cinco tumbas funerarias. Todo el hallazgo fue remitido al Instituto Nacional de Antropología e Historia para su clasificación y estudio. Nunca ha regresado nada al lugar de origen. Suspendidos aquellos primero trabajos, probablemente por falta de presupuesto, en 1970 se reinicia la investigación con el arqueólogo Arturo Oliveros Morales y su equipo. En esa ocasión fueron cuatro tumbas las encontradas.

Por las investigaciones llevadas a cavo en El Opeño, se ha podido precisar la existencia de núcleos humanos sedentarios en el occidente michoacano con una antigüedad aproximada de 1500 años a. C. Independientemente de la propia importancia como complejo arqueológico, El Opeño representa la oportunidad de encontrar respuestas a las incógnitas que los especialistas en varias ciencias relacionadas no han podido explicar hasta la fecha.

Por ejemplo: se conjetura de una organización social elevada y diferente a otras regiones postcontemporáneas, igualmente y en razón a dicha organización se dice de los conceptos filosófico-ético-sociales de la vida y la muerte, que en otras culturas posteriores encontramos.

También de la misma manera -conjeturase cree que la mujer tenía un lugar importante dentro de la organización social y no únicamente familiar, como se supone, y así fue en otras culturas menos antiguas. Lo anterior se podrá comprobar conforme se avance en los trabajos exploratorios y se tengan más elementos de juicio.

Apenas hace cinco meses, en marzo del año pasado y después de dos décadas, se reanudas las exploraciones suspendidas en 1970. El arqueólogo Arturo Oliveros Morales, veinte años después, ya no tan joven pero con igualo mayor ímpetu; la doctora Beatriz Braniss; Efraín Cárdenas García y Jesús Mora Echeverría, conforman el equipo investigador del INAR encargado de rascarle las entrañas al tiempo en El Opeño.

El legrado de los “cirujanos” de la historia (arqueólogos) extraerá cada uno de los restos que se encuentran en los lometones de El Opeño. Luego, se reestructurarán con delicadeza y precisión de artistas en cada centímetro, cada gramo de material extraído. Seguirán buscando y lograrán encontrar un mayor entorno del hombre de aquellos tiempos y llegado el momento, este grupo de extraordinarios investigadores le pondrán merecidamente un primer jaque a la historia escrita. Tendrán que tomarse nuevos conceptos y bajar al mismo nivel a los hombres de penacho de preciosas y multicolores plumas de otras culturas posteriores del centro.

Toca ahora a nosotros aprovechar la oportunidad de recibir con propiedad y orgullo el legado de treinta y cinco siglos de historia y trabajar organizadamente, luchar contra todos los imponderables locales y externos para lograr el lugar que merecidamente reclaman nuestros antepasados.

(Texto publicado originalmente en la revista Entorno, de Ingenieros y Arquitectos de Zamora, A.C. Nota del editor: agradecemos a Jaconenses por el Rescate y Conservación de las Zonas Arqueológicas de la región de Xucunan, A.C., que nos proporcionaron el texto y las fotografías que ilustran este reportaje).
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