Santuario Guadalupano de Zamora en Michoacán.
Fotografía de Ricardo Galván Santana y Francisco Magdaleno Cervantes.

jueves, 25 de agosto de 2011

Poesía de Luis G. Franco - Verdad

VERDAD

La verdad son tus ojos
cuando miran.
Son mentiras tus manos
cuando oprimen.

No hay verdad absoluta
la palabra es tan sólo
el filo doble de la duda.

Yo busco tu verdad
naciendo más allá de tu mentira:
la verdad de tus pasos
acudiendo a mis días
la verdad de tus labios
diciendo el mundo
en cada sílaba.

¿Qué verdad más brillante
cabría en mi corazón
y mi cabeza?

Es mentira la noche
el muro y la puerta
si no andas con tu sombra
derribando tapias
caminando a ciegas.

Te cabe la verdad
entre las cejas.
No hay palabra
que te haga competencia.

Tú ríes y la verdad es bella
cantas y nos callamos
porque está de más
razonar con la luz
y las estrellas.

Mentira es tu palabra contra el suelo
la ortiga amarga
de tu silencio
el día de tu ausencia
la tarde de mi duelo
aquella flor marchita
de tu recuerdo
y la nostalgia aullando
como un perro
yo busco la verdad
absoluta y total
de tu voz y tu pelo.

Julio 1 de 1975.

La milpa en las inmediaciones de Tarecuato - Fotografía de Jaime Cristóbal López


miércoles, 24 de agosto de 2011

Mujer purépecha en telar de cintura - Fotografía de José Luis Trejo Alejandre


El tejido en telar de cintura es una de las tradiciones purépecha centenarias que por fortuna aún se practican en Michoacán y producen valiosas piezas textiles de gran calidad, muy apreciadas en buena parte del mundo.

martes, 23 de agosto de 2011

Amanecer en el Santuario de Guadalupe en Zamora - Fotografía de José Luis Trejo Alejandre


Despertar - Fotografía de Sergio Alfaro Romero


Flores silvestres de Tarecuato - Dalia silvestre o Zaluantzitziki - Fotografía de Jaime Cristóbal López

Jaime nos explica que esta variedad de las Dalias se llama en purépecha "Zaluantzitziki" (tzitziqui significa flor en ese idioma), y suele "darse" en los colores rojo, amarillo y naranja.

Catedral de Zamora desde el Portal Amado Nervo - Fotografía de Israel López Ruiz


Paisaje sembrado de trigo en las inmediaciones de Patamban, Michoacán - Fotografía de Francisco Martínez

Francisco Martínes publica en internet sus fotografías con el nombre de franciscomx2005.

Altar Mayor de la parroquia del Señor de la Paz, en Ecuandureo, Michoacán

Fotografía publicada por Elizabeth Hernández en la página de Facebook

Lago de Camécuaro - Fotografía de Carlos Pizarro Nieto


Antiguo Banco Nacional en La Piedad de Cabadas, Michoacán - Fotografía de Carlos Magaña


Tangancícuaro, Michoacán - Fotografía de Bull Ortiz Galván


María Luisa - Novela por entregas X - Jaime Alonso Ramos Valencia


Lunes 6 de diciembre de 1918, a las 18:00 hrs.
(Primera Parte)

La voz de los jinetes que nos acompañaban
espantó mis pensamientos.

—¿Qué está más lejos? ¿Tingüindín o Jiquilpan?

—Yo sé que de Cotija a Jiquilpan hay ocho leguas; a Tacátzcuaro cinco y media leguas; a Tingüindín, ocho leguas; así que están a la misma distancia. Más aún, Quitupan queda también a ocho leguas.

Me oprime en el pecho una sensación de pesadumbre;
una nostalgia por el lugar donde viví y crecí
hasta hoy. Es no sólo el aprecio de la familia que me
acogió; es el calor humano de toda la gente que me rodeó.
¡Me siento de Cotija! ¡Me siento cotijeña!

Cotija era algo más que un pueblo pintoresco de
Michoacán; por lo pronto ya era, desde hace mucho,
“ciudad”; con el nombre de “Cotija de La Paz”. Había
mucha gente rica, muchos hacendados y muchos comerciantes
que no solo atendían la actividad local sino
que negociaban en todo el país.

Había también mucha gente culta: médicos, abogados,
políticos, clérigos y hasta obispos; muchos de ellos
alumnos del Colegio de San Luis Gonzaga,
Auxiliar del Seminario de Zamora, y
que hace pocos años fue clausurado
debido a la Revolución.

Pese a la inseguridad de los tiempos, los cotijenses
eran viajeros incansables, y viajaban dentro y fuera
de la República.

Su población era arraigadamente católica y fue vivero
de vocaciones religiosas. Sólo en la familia de don
Prudencio Guizar y su esposa Natividad Valencia, propietarios
de la Hacienda “San Diego”, tuvieron dos hijos
sacerdotes, Rafael y Antonio, y tres hijas religiosas. El
obispo de Campeche pertenecía a la familia Mendoza,
también de Cotija.

Doña Aurora sigue ejerciendo un matriarcado con
sus hijos: al mayor, cuando recién enviudó, le entregó
la Estancia de Arriba; a Martín lo destinó a atender un
negocio de comercio, pero limitándolo a sólo hacerlo en
las rutas más seguras y que fuera lo menos posible en
las caravanas que transportaban su mercancía, usando,
además, el ferrocarril.

Aurora, su hija mayor, y su marido, don José,
un abogado que trabajaba para el gobierno del estado,
vivían en Morelia, y aún así no se escaparon
del autoritario mando de madre y suegra.

En casa no le quedan sino los dos más chicos, Esteban
y Asunción, que se llevan casi dos años entre sí, pero
guardan una gran diferencia de edad con los primeros
tres. Martín es quince años mayor que Esteban y diecisiete
que Asunción. Y, naturalmente, resienten todos el
mando autoritario de la mamá.

Siento que mi niñez fue muy feliz; simplemente
inocentemente feliz; como que la naturaleza nos protege
para no percatarnos de lo horrendo que puede ser
lo que a nuestro alrededor acontece. Sólo cuando las
personas mayores se empiezan a inquietar a nuestro alrededor
es cuando se empieza también a desquebrajar
el mundo feliz de los niños.

Cuando Aurora, la hija mayor, venía de Morelia
acompañada de su marido, el Abogado don José Martínez
y Martínez, la fiesta con los pequeños nietos era
interminable; pero todo se ensombrecía cuando en las
tertulias, después de comer, el licenciado, muy enterado
de lo que decía, ya que trabajaba para el gobierno
estatal, explicaba la situación a su suegra:

—¡Mire, doña Aurora! Los últimos mandatarios, casi
todos militares, que sucesivamente han gobernado Michoacán,
trataron de afianzar el proyecto carrancista; si
bien don Venustiano triunfó en su lucha por la Presidencia,
su gobierno todavía es muy endeble.
La economía está destrozada,
hay hambre y desolación, las fuentes de empleo
están abatidas, y el clima de inseguridad social provoca un
aumento considerable de bandolerismo.
A esta situación se enfrenta mi jefe,
el señor gobernador don Pascual Ortiz Rubio.
Además de que en el país hay muchos militares rebeldes
que perdieron sus mandos, pero no su tropas, y se han
alzado por todo México.
¡Imáginese, doña Aurora, “villistas
sin Villa”, convertidos en salteadores no sólo de caminos
sino también de poblaciones donde secuestran a los ricos,
violan mujeres, roban casas y almacenes, y matan y hieren
hasta indefensos!…
Mientras las cosas se componen ¡véngase
con nosotros a Morelia! ¡Ahí estarán seguros!

—Le agradezco su ofrecimiento; aquí no ha pasado
nada con esos bandoleros y en cambio si abandonamos
las haciendas arriesgamos a perderlas.
Usted sabe como el gobierno determinó
un Programa de Reformas Político-Sociales,
sólo para expropiar bienes raíces, para confiscar
tierras; y, para colmo, campesinos e indígenas, sin más
ni más, han empezado a invadirlas.
¡No, mientras viva no
abandonaré mis bienes y los de mis hijos!

Estas afirmaciones y desplantes de doña Aurora
dominaban su carácter, contrastando, de cómo lo recuerdo,
con el de su esposo.

Don Felipe era espontáneamente
generoso, tendía su mano y ayudaba sin lastimar,
sin pedir nada a cambio. Su ahora viuda, doña
Aurora, también da, presta o socorre, pero siempre con
alguna condición, a veces con una advertencia, a veces
con un reproche que las más de las veces incomoda.

Mientras estuvo en Cotija, a la servidumbre, mi madre
incluida, sábado a sábado les daba unas monedas: “es
su raya”, decía. Era bien poco, pero no había en que
gastarlo; porque “casa, vestido y sustento” ahí lo teníamos.

Otra diferencia que hacía la señora era en la comida:
se hacían dos guisados diferentes, uno para la mesa
de los patrones; otro para la servidumbre. Por fortuna,
para mi gusto, mis preferidos han sido estos últimos, y
no los que, demasiado condimentados, comían los patrones
y sus invitados.

Cuando recién llegamos de la Estancia de Arriba,
doña Aurora le entregó a mi madre cien monedas de
plata de ocho reales; volvió a decir que era en memoria
de su esposo Felipe, y porque mi padre José le había
siempre sido leal y fiel. Se ofreció para guardarlas en un
lugar seguro, pero mi mamá no aceptó; le dijo que las
tendría consigo.

Mi madre no lo dijo por desconfianza,
más bien por carácter: quería tener la disponibilidad de
poder volar de ese lugar en el momento en que lo deseara,
y ese dinero le daba la solvencia de hacerlo; por otro
lado no era un regalo de nadie, era el precio del sacrificio
de la vida de su esposo.

Guardó pues, con ella, su
tesoro, junto a otras monedas que le había entregado
mi papá; y su “guardado” lo fue incrementado con el
tiempo, agregando las monedas de cobre que recibía de
raya cada sábado, y que luego cambiaba por monedas
de veinticinco centavos de plata, las de la “balancita”.

—Guarda el dinero siempre en monedas de plata, ¡nunca
en billetes! En estos tiempos cualquier gobernante o general
que necesite billetes los manda imprimir y luego ni
valen, le aconsejó mi papá a mi mamá cuando le regaló
unas monedas antiguas: “duros de plata”.

Para mí la vida fue cambiando. La compañía de
Asunción nunca fue un problema hasta que para ella
me volví imprescindible. Ella asistía con desgano, y hasta
obligada por su mamá, a fiestas de otras jóvenes de
su edad y condición social, a donde yo no era invitada
por obvias razones.

Eso me hacía sentir mal; no por la
fiesta, no por la discriminación, no; me sentía mal por
el apego de Asunción para conmigo; decía que quería
mejor quedarse a jugar conmigo.

En su despertar a los secretos del sexo fue preguntándome,
¡sí, a mí!, ¡contra la advertencia de su
mamá!… En la Estancia de Arriba es lo más natural
que los niños viéramos desde perros con perras, toros
con vacas, caballos con yeguas, motándose, ayuntándose
pues, para reproducirse.

También los niños veíamos
como lo más natural el parto de las hembras, y festejábamos
a los recién nacidos: cachorritos, becerros,
potrillitas. A Asunción, lo más que le habían dicho, es
que las gallinas ponen huevos, y que de los huevos salen
los pollitos.

La escuela se terminó para mí con el sexto de primaria.
Luego a ella la inscribieron en cursos de cocina,
de costura; ¡ah!, y de piano. Por cierto, en todas esas
clases yo iba de acompañante, y por eso me convertí
en la ayudante.

Ella presumía del guiso que yo había
cocinado; ella presumía la prenda que yo había bordado
o tejido; y en el piano…, su mamá le decía: ¡ponte a
estudiar, una hora, desde mí recámara te voy a estar
escuchando!; y a la que escuchaba era a mí, que por
igual aprendí a solfear que a pulsar las teclas digitando
las lecciones repetitivas del Método Beller.

Empecé a tocar lírico, casi de nota por nota,
y sí se adivinaba la melodía. Asunción probó a hacerlo
y también lo logró fácilmente, pero cuando se lo presumió
a la maestra ésta se indignó y le prohibió
que lo volviera a intentar:

Así nunca lograrás ser una pianista clásica, ¡no lo vuelvas
a hacer!, sentenció; y como también se lo dijo a su
mamá, se nos acabó el gusto por el piano. Bueno, de
que yo tocara nunca lo supieron; ni mi mamá.

(Nota del editor: para que el blog le muestre todos las entregas de la novela en una sola página, pulse con el cursor del ratón en la parte de abajo de esta Entrada, en donde dice Etiquetas: María Luisa novela por entregas Jaime Alonso Ramos Valencia).
 

El famoso pescado asado de doña Sofía, en Tarecuato, Michoacán - Fotografía de Jaime Cristóbal López


Hongos silvestres en las inmediaciones de Tarecuato - Fotografía de Sergio Alfaro Romero


Ciclopista en la Calzada Zamora-Jacona - Fotografía de Israel López Ruiz


Cerro de Pajacuarán - Fotografía de Jaime Ramírez



Teatro Obrero de Zamora, Michoacán - Fotografía de José Luis Espinoza


lunes, 22 de agosto de 2011

En la cocina de doña Tere, en Tarecuato, Michoacán - Fotografía de Jaime Cristóbal López


Da gusto el contagio que produjo en mi tocayo de Tarecuato la reciente visita del Colectivo de fotógrafos. Se esmeró con esta postal luego de introducirse furtivamente en la cocina de doña Tere, su mamá.

Municipios de la Región Zamora - Ecuandureo


Se localiza al noroeste del Estado, en las coordenadas 20º10' de latitud norte y 102º12' de longitud oeste, a una altura de 1,570 metros sobre el nivel del mar. Limita al norte con Yurécuaro, al noroeste con La Piedad, al este con Churintzio, al sur con Zamora y al este con Ixtlán y Tanhuato.


La población del municipio es de 12,420 habitantes, según el II Conteo Nacional de Población y Vivienda 2005. Con una superficie de 307.02 Km² su relieve lo constituyen las estribaciones septentrionales del sistema volcánico transversal y la depresión del Lerma; cerros: el Grande, el Encinal y la Soledad. Su hidrografía está constituida por arroyos temporales, como el Prieto, el Seco y el Arco; así como drenes agrícolas como son: dren principal Colesio, manantial las fuentes y la estancia entre otros.

El municipio esta comunicado por la autopista de cuota México-Guadalajara (Se encuentra caseta de cobro en el Municipio), la carretera federal No.15 México-Zamora con desviación en el tramo Zamora-La Barca y la Rinconada-Ecuandureo. Cuenta con caminos vecinales en terracería a las diferentes localidades del municipio del orden de los 42.2 Km. Lo atraviesa una vía férrea Zamora-Yurécuaro (en desuso); cuenta con servicio de correo, teléfono, fax, y cobertura de telefonía celular. Se distribuyen periódicos y revistas de circulación regional, estatal y nacional, además de contar con una amplia cobertura en sintonía de radio AM-FM, canales de televisión nacional.

El municipio cuenta con centros educativos de preescolar, primaria, secundaría y preparatoria. La matrícula atendida para el ciclo 1994/1995 fue de 3,683 alumnos. Además el Instituto Nacional de Educación para los Adultos atiende grupos de alfabetización en nivel primaria y secundaria.

La demanda de servicios médicos, es atendida en clínicas del IMSS y de la Secretaría de Salud del tipo R-01. Cuenta además con 3 unidades medicas rurales, en El Colesio, Quiringuicharo y La Soledad, además de consultorios privados.

Los centros de suministro comercial son: una tienda CONASUPO, tianguis semanal, tiendas misceláneas y de autoservicio.

El municipio cuenta con canchas de fútbol y/o básquetbol en la mayoría de las localidades.

Las principales localidades del municipio son:

Ecuandureo.
Cabecera municipal



















 Parroquia del Señor de la Paz
 Construida en el Siglo XVIII

Parroquia de Nuestra Señora de La Luz y Templo del Pueblo.
(Sin fotografías).

Las actividades económicas más importantes son la agricultura y el comercio. Su distancia a la capital del Estado por la Autopista México-Guadalajara es de 142 Km.


El Colesio.
Localidad a 20 Km. rumbo Oeste de la cabecera municipal y comunicada con ésta por la carretera federal 35 pasando las localidades de Las Fuentes y Ucácuaro hasta el entronque a mano derecha con el camino asfaltado que llega a la localidad, pasando el entronque a las localidades de La Nopalera y Las Majadas, adelante de las localidades de La Estancia de Gómez, Las Maravillas y El Torreón.











Cerro del Encinal en El Colesio.
Además de la diversidad biológica, se encuentran cuevas, de las que no se tiene idea de su profundidad


Cerros El Sombrerito y Los Picachos en El Colesio.
(Sin fotografías).

La Soledad.
Localidad a 11 Km. rumbo Norte de la cabecera municipal y comunicada con ésta por la carretera federal 35 hasta la localidad de Quiringuicharo donde se entra para tomar el camino de terracería que lleva a la localidad.

Las Fuentes.
Localidad a 2 Km. rumbo Oeste de la cabecera municipal y comunicada con ésta por la carretera federal 35. Su principal actividad económica es la agricultura.
 
 Hacienda "Las Fuentes"

Ojo de Agua en Las fuentes

Quiringüicharo.
Localidad a 5.5 Km. rumbo Norte de la cabecera municipal y comunicada con ésta por la carretera federal 35, dedicado principalmente a actividades agropecuarias.


Desde su construcción por Pedro Chavolla, y a pesar del
reparto agrario, su familia ha habitado la hacienda.

Iglesia de Guadalupe de Quiringüicharo.
 Formaba parte de la hacienda, construida
en 1874.

María Iriarte Villagómez.
Con 40 años en el oficio, es la única persona que se dedica a hacer tostadas en Quiringüicharo.

Rincón Grande.
Localidad a 7 Km. rumbo Norte de la cabecera municipal y comunicada con ésta por la carretera federal 35, pasando la localidad de Quiringuicharo hasta el entronque a mano izquierda con el camino que lleva a la localidad. Su principal actividad económica es la agricultura.

Torcazas.
Localidad a 10 Km. rumbo Sudoeste de la cabecera municipal y comunicada con ésta por la carretera federal 35 pasando las localidades de Las Fuentes y Ucácuaro, dedicado principalmente a actividades agropecuarias.

Ucácuaro.
Localidad a 5 Km. rumbo Oeste de la cabecera municipal y comunicada con ésta por la carretera federal 35 pasando la localidad de Las Fuentes. Su principal actividad económica es la agricultura.

La Barranca
Localidad a 7.5 Km. rumbo Norte de la cabecera municipal y comunicada con ésta por la carretera federal 35, pasando la localidad de Quiringuicharo hasta el entronque a mano izquierda con camino de terracería pasando la localidad de Rincón Grande.

Las Maravillas
Localidad a 18 Km. rumbo Oeste de la cabecera municipal y comunicada con ésta por la carretera federal 35 pasando las localidades de Las Fuentes y Ucácuaro hasta el entronque a mano derecha con el camino de terracería que llega a la localidad, pasando el entronque a las localidades de La Nopalera y Las Majadas, adelante de la localidad de La Estancia de Gómez

La Estancia de Gómez
Localidad a 16.5 Km. rumbo Oeste de la cabecera municipal y comunicada con ésta por la carretera federal 35 pasando las localidades de Las Fuentes y Ucácuaro hasta el entronque a mano derecha con el camino de terracería que llega a la localidad, pasando el entronque a las localidades de La Nopalera y Las Majadas.

Las Majadas (La Florida)
Localidad a 16 Km. rumbo Oeste de la cabecera municipal y comunicada con ésta por la carretera federal 35 pasando las localidades de Las Fuentes y Ucácuaro hasta el entronque a mano derecha con el camino de terracería que llega a la localidad, a la derecha en el entronque de esta localidad y la localidad de La Nopalera.

La Nopalera
Localidad a 16 Km. rumbo Oeste de la cabecera municipal y comunicada con ésta por la carretera federal 35 pasando las localidades de Las Fuentes y Ucácuaro hasta el entronque a mano derecha con el camino de terracería que llega a la localidad, a la izquierda en el entronque de esta localidad y la localidad de Las Majadas.

Puerta de Vargas
Localidad a 23 Km. rumbo Oeste de la cabecera municipal y comunicada con ésta por la carretera federal 35 pasando las localidades de Las Fuentes y Ucácuaro hasta el entronque a mano derecha con el camino de terracería que llega a la localidad, pasando el entronque a las localidades de La Nopalera y Las Majadas, adelante de las localidades de La Estancia de Gómez, Las Maravillas, El Torreón y El Colesio.

El Torreón
Localidad a 19 Km. rumbo Oeste de la cabecera municipal y comunicada con ésta por la carretera federal 35 pasando las localidades de Las Fuentes y Ucácuaro hasta el entronque a mano derecha con el camino de terracería que llega a la localidad, pasando el entronque a las localidades de La Nopalera y Las Majadas, adelante de las localidades de La Estancia de Gómez y Las Maravillas.
Cultura y Turìsmo

Fiestas, danzas y tradiciones
01-12 Enero Fiesta patronal de la Virgen de Guadalupe Ultimo domingo de Mayo fiesta del señor de la Paz, ambas en la cabecera municipal.


Notas del Editor:
Este material fue publicado en el año 2007 por el Subcomité de Planeación y Desarrollo Regional (SUPLADER) de la Región Ciénega de Chapala y El Colegio de Michoacán.

Su objetivo fue realizar un Inventario del potencial, en materia de recursos turísticos, de esta parte noroccidental del estado de Michoacán. De esta forma, el documento se presentó como una base para posteriores trabajos, que deben complementarlo, y no como un catálogo exahustivo.

Por otra parte, se advierte que se incluyen lugares en los que se requiere de infraestructura de atención al turista.

Incluimos toda la información en este blog porque queremos hacer un reconocimiento al trabajo realizado y porque la difusión de sus resultados es sumamente útil para hacernos una conciencia más clara, completa y real de nuestro potencial turístico: lo que tenemos y lo que nos falta realizar.
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