Santuario Guadalupano de Zamora en Michoacán.
Fotografía de Ricardo Galván Santana y Francisco Magdaleno Cervantes.

jueves, 18 de agosto de 2011

Expedición a Tarecuato - Parte I: El mercado en la plaza - Colectivo de fotógrafos zamoranos

En Tarecuato, desde la lente de Sergio Alfaro y de izquierda a derecha: Jaime Ramos Méndez; Jaime Cristóbal, nuestro anfitrión; Rubén Guillén Soto y Víctor Mendieta. Llegamos a Tarecuato muy temprano con ánimos de explorar y "cazar" imágenes para compartir...

Un día de mercado en la plaza de Tarecuato

Mujeres Purépecha rumbo al mercado (Sergio Alfaro)

La vendimia de pescado fresco y tatemado

(Rubén Guillén Soto)

La gente en Tarecuato no adquiere peces que no se estén moviendo en el momento de la compra. ¡Así de frescos! (Rubén Guillén Soto)

La preparación del pescado es minuciosa.
(Sergio Alfaro Romero)

Con singular destreza se ofrece la preparación del pescado, destripándolo y desescamándolo. (Rubén Guillén Soto)

El bagre, base para el tradicional Caldo Michi.
(Sergio Alfaro)

Pescado tatemado. Se hornea con todo y tripas y se suele consumir al estilo botana con sal, limón y una salsa enchilada. (Sergio Alfaro Romero)

Productos naturales y frescos
para la cocina tradicional purépecha
(Rubén Guillén Soto)


Tanto como clientela como atendiendo sus propios puestos, la presencia de la mujer purépecha en el mercado de la plaza de Tarecuato es predominante.

Galería de mujeres purépecha en el mercado de Tarecuato
(Sergio Alfaro Romero)






De unas y otras cosas en el mercado de Tarecuato
(Sergio Alfaro Romero)

Alfarería

El pan dulce

Completa para el pozole

El ocote. Muy útil para encender el fuego en fogones y fogatas.
(Sergio Alfaro Romero)

El bolillo

Las calabacitas



Gran colorido en el mercado en el mercado de Tarecuato.
(Sergio Alfaro)

Oferta floral
(Sergio Alfaro)














martes, 16 de agosto de 2011

Parque Nacional Lago de Camécuaro en Tangancícuaro, Michoacán - Fotografía de Sergio Alfaro Romero


Panorámica de Tangancícuaro, Michoacán - Fotografía de Bull Ortiz Galván


texto

Día de globos multicolores en la Plaza Principal de Zamora - Fotografía de Israel López Ruiz



Interesado en la forma en que se viven los espacios públicos en la cotidianidad, Israel nos ofrece esta colorida imagen de un día en la Plaza Principal de Zamora.

lunes, 15 de agosto de 2011

Fuente en el atrio de los templos de San Francisco y San juan Diego en Zamora - Fotografía de Rubén Guillén Soto


Desde su peculiar perpectiva, Rubén nos ofrece este ángulo de la fuente que se ubica en el atrio de los templos de San Francisco y San Juan Diego, en la calle Hidalgo de Zamora.

Doña Armida de la Vara - De lo cotidiano - Un domingo en la plaza de Zamora , Michoacán

Un domingo en la plaza de Zamora

Un sano ejercicio, el de caminar y pasear curioseando, se ha casi perdido en las ciudades que ahora le hacen el feo a sus antañosas costumbres pueblerinas. Corno un aire retrospectivo, ese gusto por ir a dar vueltas a la plaza nos pega de lleno cuando una tarde de domingo nos asomamos por ahí, después de misa en catedral. Al contemplar el bullicio, no pude menos que recordar a don Alfonso Iberri, un poeta de mi tierra, cuando en una ciudad de Estados Unidos rumiaba su aburrimiento dominical:

Domingo presbiteriano
que se amodorra de hastío
en el perímetro urbano:
soledad, pereza y frío
van tomados de la mano...

Y me imagino a don Alfonso, enfundado en su infaltable abrigo gros, caminando por alguna calle solitaria y silenciosa, sacando a pasear su hastío.

Muy otra es la impresión de un domingo en la plaza zamorana. Hay sorpresas, corno la de un señor que rifa pasteles.* Parece que cada domingo dedica las ganancias a alguna institución de servicio social: escuelas, orfanatorios, asilos; así, si uno no se saca de aquellos apetito­sos pasteles, por lo menos se queda con la ilusión de haber contribuido con algo a una obra benéfica. Pero la cosa no termina allí: aquel hombre es corno un anuncio vivo de alguna tienda de abarrotes, peluquería o sacacallos, dentista o ropería. Es toda una empresa anunciadora que funciona muy bien en su intento multiusos.

En el kiosco la banda echaba su cuarto a espadas. El chorro de sonidos se extendía por los alrededores de la plaza, mientras los vende­dores de chicharrones de harina, paletas, helados, aguas frescas, fruta picada, dulces, chicles, churros, tortas, salchichas y buñuelos hacían su agosto. Un amontonamiento de niños, cuyas galas domingueras, ya en plena decadencia, ostentaban chorretes de salsa, refrescos y jugos diver­sos se arremolinaba alrededor de los enormes canastos, de los carritos, de los "puestos". Mas todo eso abandonaban apresuradamente si la banda empezaba una "pieza", pues todo ese gárrulo alboroto se volcaba alrededor del kiosco. ¡Qué magnífico espectáculo! Cientos de niños se arrojaban a bailar con toda su alma, unos tomados de la mano de mamá o papá, otros formando grupitos –encadenamiento  de brazos y ritmo­– cayendo y levantando, con mocosa sonrisa contagiosa.

Mis consuegros (los Maass) pensaban en el paraíso de Tláloc, y casi no querían creer lo que veían. Para ellos –capitalinos ciento por ciento­– era corno pasar a otra entidad física y anímica casi casi desconocida. Sin apenas damos cuenta entramos en esa corriente giratoria, enredados en la música, entreverados en la alegría inconsciente de la chiquillería. Les aseguro que fue un momento de exaltación indescriptible, verdadera­mente excepcional.

Por eso digo que, teniendo a la mano la oportunidad de gozar de esas cosas pequeñas, vulgares, cotidianas, podemos curamos del deseo inmoderado de inventamos diversiones caras, de caer en el estéril consumismo. Vayamos a la plaza este domingo, y gocemos tornando parte en el espectáculo.

Zamora, Mich., el 9 de octubre de 1984, día de san Dionisio.
Doña Armida de la Vara
Fotografia de Alberto
Vázquez Cholico

* (El hombre de los pasteles en la plaza, a quien se refiere Doña Armida, es don Flavio Pérez Ruiz, a quien vemos en la fotografía de abajo en su tienda, Almacenes Pérez Ruiz, en los años 50's -fotografía proporcionada por Alejandro Pérez Pedraza-).

 Don Flavio Pérez Ruiz

 La fotografía de la plaza en vista aérea es de Carlos Magaña.

"De lo cotidiano" es un libro publicado en 1997 por El Colegio de Michoacán y el Semanario Regional Independiente Guía. Su edición estuvo al cuidado del doctor Herón Pérez Martínez. La corrección de estilo corrió a cargo de Luis Verduzco y la composición tipográfica es de la señora Aurora del Río Macías. Las fotografías del libro son creación de Alberto Vázquez Cholico.

De la fiesta de Nuestra Señora de la Asunción en Tangancícuaro - Fotografías de Carlos Pizarro Nieto

El templo engalanado para la Reina




La plaza en fiesta




El Castillo a punto




El palo encebado



Desfile de tráilers






Ya luego


Como podemos apreciar, Carlos se lució como reportero gráfico de la celebración 2011 de la Fiesta de Nuestra Señora de la Asunción en Tangancícuaro.
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