Santuario Guadalupano de Zamora en Michoacán.
Fotografía de Ricardo Galván Santana y Francisco Magdaleno Cervantes.

domingo, 20 de marzo de 2011

Alfonso García Robles, Premio Nobel de la Paz zamorano en el centenario de su nacimiento

ALFONSO GARCÍA ROBLES


Nació en Zamora, Mich., el 20 de marzo de 1911. Licenciado en derecho por la Universidad Nacional Autónoma de México, hizo estudios de postgrado en el Instituto de Altos Estudios Internacionales de la Facultad de Derecho de la Universidad de París (1936), y un diplomado en la academia de Derecho Internacional de La Haya, Holanda (1938), e ingresó al servicio exterior mexicano como tercer secretario de la legación en Suecia (1939), hasta alcanzar el grado de embajador.

Fue director de la División General de Asuntos Políticos de la Secretaría de las Naciones Unidas y del Servicio Diplomático de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE); director del Departamento de Europa, Asia, y África de la SRE, y subsecretario de Relaciones Exteriores de México (1946-1967), labor cuyo punto culminante fue la firma del Tratado de Tlatelolco (1967). Representó a México ante el Comité de Desarme y ante el Consejo de Seguridad de la ONU con sede en Ginebra.

Es autor de diversos artículos y libros; entre estos últimos figuran Le Panaméricanisme et la Politique de Bon Voisinage (París, 1938), Premier Congrès d’Ètudes Internationales (1938), La Question du Pétrole au Mexique el le Droit International (1939), La Cláusula Calvo ante el derecho internacional (1939), El mundo de la postguerra (2 vols., 1946), La conferencia de San Francisco y su obra (1946), Política internacional de México (1946), La desnuclearización de la América Latina (1965), La anchura del mar territorial (1966), El Tratado de Tlatelolco. Génesis, alcance y propósito de la proscripción de las armas nucleares en América Latina (1967) y Tratado para la prohibición de armas nucleares en América Latina. En 1981 fue nombrado embajador emérito.

El Dr. García Robles recibió condecoraciones de diez países latinoamericanos, europeos, africanos y asiáticos, además de numerosos cargos honoríficos tanto en el país como en el extranjero.

En el año 1982, el Dr. Alfonso García Robles compartió el Premio Nobel de la paz con la sueca Alva Myrdal. En 1988 presidió el Comité de Desarme de la ONU.

Desempeñó un papel crucial en el acuerdo en la zona de América Latina, concluida en Tlatelolco, para asegurar la prohibición de los armamentos nucleares y para que esta parte del mundo no se implicara en ningún conflicto entre las grandes potencias rivales. También desempeñó un papel central con su trabajo en la ONU para promover el desarme general.

Ingresó en El Colegio Nacional el 4 de abril de 1972. Fue presentado por el Dr. Antonio Gómez Robledo y su conferencia inaugural se tituló “El desarme y las Naciones Unidas”.

El Dr. Alfonso García Robles murió el 2 de septiembre de 1991.

(Texto obtenido de la página web del El Colegio Nacional: El Colegio Nacional/Vida y Obra de Alfonso García Robles).

Zamora le rinde homenaje a su premio Nobel
con este monumento en la Plaza de la Paz
en el Fraccionamiento Los Laureles.

Luna sobre Presa de La Luz o Verduzco de Jacona


Anoche, convocados por Víctor Javier, nos dimos cita en la orilla de la Presa de la Luz, o Verduzco, en Jacona, un grupo de aficionados y profesionales de la fotografía con el pretexto de aprovechar la anunciada "super luna" que maravilló en todo el mundo con su imagen amplificada por un fenómeno periódico pero no muy frecuente.


El asunto es que la experiencia resultó muy agradable, con un encuentro entre amigos comprometidos con un mismo propósito creativo y organizados para darse la oportunidad de crear fotografías en una situación especial, con muchos elementos para desarrollar la creatividad y el trabajo colaborativo.

Nada más a manera de entremés o anticipo, incluyo estas dos imágenes con la singular técnica de "celular a la mano y a la buena de Dios"... Seguramente los resultados que obtuvieron los muy buenos fotógrafos que se dieron cita en la experiencia, circularán desde sus páginas en Facebook  y se pasearán por este blog, dotándolo de un valor que apreciamos mucho quienes tenemos oportunidad de disfrutar los frutos de su gran talento.

sábado, 19 de marzo de 2011

Pórtico del templo de San Agustín en Jacona


Por la vistimenta del arriero, se podría inferir la antigüedad de esta fotografia del pórtico del atrio de la Parroquia de San Agustín, en la entonces Villa de las Flores, hoy ciudad de Jacona de Plancarte.

Personajes de Ario de Rayón, Michoacán - Don Alfredo Peña Ramos - Amparo Solís Barragán (Segunda parte)






Personajes de mi pueblo
Por Amparo Solís Barragán





Don Alfredo Peña Ramos
Exprisionero de guerra, practicante de las Bellas Artes,
deportista y al servicio de la Iglesia


De las bellas artes... 

En 1935, vino con su madre de visita a Ario, por cuestión económica no se pudo regresar inmediatamente a Estados Unidos y estuvo aquí por algún tiempo. Ocasión que aprovechó para tomar clases con Serafina, Tano y Marianita del Río, conocidas en ese tiempo como “Las Chinas”, personas que en su casa “daban clases a escondidas” a los niños que entonces no podían ir a la escuela, “era el tiempo de los cristeros”. Tano, impartía clases de pintura a quienes se inclinaban más por esa faceta. Allí Alfredo hizo su primer dibujo: “Una golondrina, muy bonita”.

Después se regresó a Estados Unidos, “pero a mí me llamaba mucho la atención lo mexicano”. “Me gustaban las bellas artes. En la prepa mis mejores calificaciones eran en la clase de dibujo y pintura. También participé en obras de teatro. Un día a la maestra de español se le ocurrió que yo, siendo mexicano, bailara el jarabe tapatío con una compañera güera.

Yo conseguí un sombrero y un rebozo. Ensayamos días con brinquitos que más bien parecían saltos de grillos. El día de la presentación me pintó bigote y quería que al final la güera se envolviera en el rebozo y poco a poco se acercara a mí para terminar sobre mi rodilla, al estar yo hincado, pero la güera no le atinó y los dos caímos al suelo, pero hicimos reír a la gente”, otra vez se le ilumina su rostro con estos bellos recuerdos y lanza sonora carcajada mientras mueve su cabeza en señal afirmativa.

A pesar de que eran muy pobres, Alfredo nos comenta que su mamá logró pagar clases de piano con un maestro que “me enseñó a tocar. A mí me gustó la música y el día de mi debut los ojos de mi madre radiaban de gusto por verme tocar. Desde entonces me nació el gusto por la música, también participé en la orquesta de la secundaria y en la banda escolar de la prepa”.

Ataviado con una camisa roja con vivos negros y blancos, mueve incesantemente su mano derecha, mientras la izquierda reposa sobre la mesa.

“Mi madre tenía un tocadiscos de cuerda y le gustaba tocar canciones de las Hermanas Aguila, La Torcacita y otros. También tenía un radio RCA Victor de onda corta y en las noches nos gustaba oír la estación XEW, de México, D.F.

Todas las noches había un programa de noticias mundiales y me gustaba sentarme en el piso con mi cabeza en las piernas de mi mamá. Al oír las noticias de la guerra en Europa, en el año 1939, mi madre me abrazaba y me decía: ay, hijo, qué bueno que estás muy chico para que te lleven a la guerra. Nunca pudo saber que me tocó ir en 1944 porque ella murió en 1940”.

A la guerra

Todos los jóvenes de 18 años estaban obligados a registrarse para el servicio militar y en julio de 1944 lo mandaron a entrenar en Tyler, Texas. Después de 6 meses de entrenamiento físico, técnico y mental, “me dieron órdenes de presentarme en Boston, Massachussets, para ser enviado al teatro de guerra en Europa, pero antes de eso me dieron permiso de despedirme de mi familia. Años después estaba libre en casa”.

Cambia la expresión de su rostro y con su dificultad para hablar el español, titubeante, trata de explicarme esta etapa difícil de su vida.

“El barco duró 22 días en un convoy hacia Europa y 2 días antes del año nuevo de 1945, desembarcamos en el puerto de LeHavre, Francia. De ahí en tren a Bélgica donde ingresé en la Segunda División Acorazada (de tanques). Más entrenamiento en Holanda y luego a Alemania. Tuve 5 meses de combate y dos días antes de cruzar el Río Elba (el último antes de llegar a Berlín, la capital), brincando de un tanque caí mal y fracturé mi pie izquierdo. Nos pasaron en lanchas y el día 14 de abril, un oficial alemán me tomó preso. Me subió a un tanque alemán con otros heridos y nos llevó a una ciudad grande”.

“Después de despiojarme y cambiarme de uniforme en LeHavre me regresaron en barco a Los United States y a casa para dos meses de recuperación del trauma y me dieron la triste noticia que tenía que ir a un hotel de lujo en la Playa de Miami, Florida, donde el tío Sam pagaba los gastos, nada más tenía que ver a un oficial psiquiatra cada semana. Pero como buen mexicano penitente, un día el capitán me dijo: ¿por qué estás chupando buenos dólares, cuando tienes tus dos brazos y tus dos piernas?, ¡vete a trabajar!”

El trauma psicológico fue el más fuerte que recibió Alfredo, pues “en casa me peleaba con mis hermanos, al pasar los trenes temblaba, me daba pavor con los truenos y me emborrachaba.

“Le dije al capitán: mire, señor, agarre todos esos dólares y haga un rollito y ¡métaselo por donde más le sirva! Nada más dijo: el que sigue”.

Terminó sus estudios de prepa en 1948, luego se inscribió en la Escuela de Arte de Chicago, pero un día, un compañero que estudiaba en México le dijo que estudiaran en México, que allá los dólares que daban a los veteranos de guerra rendían más (en ese tiempo la ayuda que recibía era de 15 dólares), y se fue a la capital en 1950, donde se inscribió en la Escuela de Pintura y Escultura “La Esmeralda”.

viernes, 18 de marzo de 2011

Fresas zamoranas - Un pedacito de Paraíso - Fotografía de Víctor Javier López Mendieta


"Un pedacito de Paraíso", homenaje de Víctor Javier Mendieta los frutos del Valle de Zamora.

El multifacético Lago de Camécuaro - Fotografía de Sergio Alfaro Romero


Sergio nos sigue obsequiando los mil y un rostros de Camécuaro..., con todas sus posibilidades de fascinación.

Templos de San Francisco y San Juan Diego


Los templos de San Francisco y San Juan Diego iluminados con la cálida luz natural del sol en un atardecer zamorano, en esta magnífica estampa que nos regala Martha Alicia.

Catedral Nueva en Zamora - Ahora Santuario Guadalupano


Seguramente es una de las construcciones góticas más jóvenes en el mundo (pensemos en la antigüedad de las grandes catedrales góticas en Europa). La nuestra, en Zamora, comenzó a construírse el día 2 de febrero del año 1898, cuando en el resto del mundo a nadie se le ocurría ya construir en estilo gótico.

Al obispo de Zamora en aquel tiempo, Don José María Cázarez y Martínez (1878-1909), sí se le ocurrió y en grande. De hecho a él se deben otras valiosas obras en nuestra región. Su actividad lo llevó lo mismo a fundar una congregación religiosa que a diseñar y construir la mayor parte de la infraestructura de riego agrícola que aún funciona en Zamora.

El obispo José María Cázarez se distinguió como teólogo, filósofo y jurista. Concluyó la actual catedral de Zamora, en la plaza principal; construyó el antiguo Seminario de Zamora y fundó la Escuela de Artes y Oficios, una casa de ejercicios espirituales y un asilo de ancianos, entre otras muchas obras.

En ese entonces el obispo Cázarez era cabeza de una vida religiosa que veía en el futuro de Zamora lo que la investigadora de El Colegio de Michoacán, Nelly Sigaut ha llamado «La Ciudad Episcopal».

De hecho, según una hipótesis de la misma investigadora, la gran catedral sería el centro de la ciudad. El lugar en que se construyó el edificio revela también otra intención del obispo: estaba convencido de que el crecimiento de Zamora debía hacerse hacia el oriente, trepando hacia Chaparaco hasta la Beatilla, ¡así se salvarían las tierras cultivables del valle!

Como ocurrió con gran parte de las ambiciosas construcciones góticas en Europa, la nuestra ha tenido una historia en que la obra se ha visto interrumpida por diversas circunstancias y también podemos hablar, ahora, de un esfuerzo por continuar y terminar la obra con los mismos propósitos con que se inició.

La expropiación del inmueble, decretada por el presidente Lázaro Cárdenas, abrió un largo paréntesis en la historia de la construcción de la «Catedral Nueva».

La obra se suspendió en 1914, y a partir de entonces fue cuartel, caballeriza, campo de tiro, paredón de fusilamiento, canchas deportivas, centro de información turística, garage y bodega.

El deterioro del edificio llegó al extremo del peligro de derrumbe, lo cual motivó a la creación de diversos proyectos para rehabilitarlo con alguna función que permitiera rescatarlo de la ruina.

El más famoso y reciente veía en la gran mole de cantera ya erigida una gran casa dedicada a la promoción de la cultura. De alguna manera aquellos proyectos movieron a la conciencia general sobre el estado del edificio y seguramente motivaron a quienes finalmente retomaron la nunca desaparecida posibilidad de que la Catedral Nueva fuera terminada como templo dedicado al culto católico.

Para realizar su magna obra, el obispo Cázarez se auxilió de dos maestros constructores: los señores Jesús Hernández Segura y J. Dolores Sánchez. De hecho se considera que el primero de ellos fue el autor del proyecto original de la catedral y se habla de un viaje que realizó por Europa, patrocinado por el obispo de Zamora, para “empaparse” del estilo gótico.

El proyecto original exigía traer cantera de Jaripo y se trajo; se realizó una cimentación mayor de los 20 metros y comenzó a erigirse un cuerpo de 100 metros de frente por 180 de largo.

Lamentablemente no se cuenta con planos del proyecto original, a excepción de un dibujo de la fachada y otro de un corte lateral, sin embargo, la parte del edificio que se erigió nos da elementos para hacer una descripción, al menos somera, de lo que soñó Jesús Hernández Segura: tres entradas frontales, seis puertas laterales, ocho capillas y cinco naves. De acuerdo a las hornacinas de las columnas tendría 114 imágenes o esculturas, sin contar las que llevaría en el retablo principal del frente.

Desde que se suspendió la edificación, en 1914, hasta que el inmueble fue devuelto al clero, en 1988, pasaron 74 años; 4 obispados completos: Manuel Fulcheri y Pietra Santa (1922-1946), J. Gabriel Anaya y Diez de Bonilla (1947-1967), José Salazar y López (1967-1969) y Adolfo Hernández Hurtado (1970-1974); Zamora vivió desde la etapa revolucionaria hasta su reluciente modernidad actual y la Catedral tuvo que soportar por años el deterioro, consecuencia del descuido, y hasta el nombre de “La Inconclusa”…

(Texto publicado originalmente en la revista Entorno de Ingenieros y Arquitectos de Zamora, A.C., con material aportado por la doctora Nelly Sigaut, profesora investigadora del Centro de Estudios Históricos de El Colegio de Michoacán, en su libro Catálogo Arquitectónico del Bajío Zamorano, Primera Parte: la Ciudad de Zamora, publicado por el propio ColMich.  Las extraordinarias fotografías que ilustran los reportajes gráficos de Entorno son de Alberto Vázquez Cholico).

jueves, 17 de marzo de 2011

1913 Tropas federales en Zamora


En sus textos, esta fotografía señala que se trata de tropas federales que salen de Zamora, en 1913, en plena Revolución Mexicana, a combatir a los rebeldes. El letrero de la parte superior dice, al parecer: "Las fuerzas del coronel F. Guerra". El sitio de la fotografía es la calle Hidalgo Sur. En la plazoteta había entonces un teatro que se ve al fondo.

María Luisa - Novela por entregas II - Jaime Alonso Ramos Valencia


María Luisa

Lunes 6 de diciembre de 1918, a las 14:30 hrs.

Apenas hemos tomado el camino real. En su superficie
aún conserva lo rugoso de un barro seco que hace sólo
un mes era lodo amasado por las pisadas de las pesuñas de las cabalgaduras, y el que las ruedas de las carretas no logran emparejar. Avanzamos dando tumbos.

También en mi mente dan tumbos mis pensamientos,
después de los impactos producidos sobretodo con
la lectura de la carta póstuma de mi madre. Mientras
no tenga el momento de releerla con la intimidad que
siento necesitar, no estaré en paz. En tanto, dejaré aflorar mis recuerdos, que son un bálsamo a la angustia
que empieza a acumular mi corazón; pero en mi mente
resuena la voz de mi papá:

—Cuidado María Luisa, con cuidado pequeña ¡no te
vayas a caer!

Y yo gozaba al resbalarme en esas barranquillas
de rojo topure que ensuciaban mi ropa pero me hacían
feliz.

El trabajo de mi papá, siempre de viaje y a veces
hasta por dos o tres meses, lo mantenía un tanto
ausente de la vida de mi mamá y de la mía; pero cuando
volvía siempre de improviso, siempre sin avisar, nos llenaba
de gran alegría, y siempre tenía un regalo para mí
y siempre sorprendía a mi mamá con un vestido nuevo,
y perdía lo serio y formal para jugar conmigo y abrazarnos
a las dos.

—A tu papá le gustan mucho los caballos, por eso le
gusta su trabajo, atiende al patrón, organiza a los arrieros,
cuida de las mulas cargueras, distribuye el peso de
la mercancía para que no se derrienguen, es guía en los
desfiladeros para que no se desbarranquen, marca los descansos
y la alimentación de hombres y animales para que
resistan las jornadas. Ese es su trabajo y además va hasta
tierras lejanas y grandes ciudades y dice que hasta conoce
el mar… 


—¿Te gustaría conocer el mar? 

—No, mamá, creo que no. El mar, lo imagino, debe ser
muy grande y bonito pero está lejos; lo que sí: ¡me gusta
que mi papá me monte en la grupa de su caballo, que me
lleve a subir y bajar las lomas, que cortemos tejocotes y
duraznos, que nos bañemos los tres en el río, en la poza
donde se hace cascada, o que trepemos los riscos donde
está la cueva!, ¡me gusta todo cuando mi papá está aquí!


¡Claro que me gustaba que mi papá estuviera con
nosotras dos, con mamá y conmigo! Llegó a estar hasta
dos o tres meses antes de volver a salir de viaje. Para
mí nunca fue mucho tiempo, y luego su ausencia me
hacía extrañarlo. Cada que llegaba quien lo buscaba
y pasaba horas platicando con él, era don Matías; un
anciano ahora que dedicó muchos de sus años como
ayudante de los arrieros.

—¡Figúrese, don José! Hace cincuenta años –le contaba
a mi papá–, en Cotija llegó a haber cerca de doscientos
atajos que salían, ordinariamente, cada seis meses para
comerciar en distintos lugares de la República, principalmente
a Veracruz, Tabasco, Chiapas. Algunas veces se
pasaban a Guatemala y otros países de Centro América. 


—¿Y qué tan lejos llegó usted, don Matías? 

—Lo más lejos a Guatemala. 

—¡Uff! Esos viajes les llevaban mucho tiempo; no como
ahora que vamos por dos, tres meses y principalmente
para Tierra Caliente: Coalcomán, Aguililla y Tepalcatepec;
y seguimos hasta el mar: Tecomán, Manzanillo y hasta
Nayarit cuando traemos tabaco. 


—Con el finado don Juan, mi patrón, llegamos a estar
un año fuera de Cotija. ¡Más de un año en volver! Antes del
ferrocarril llegó a haber cerca de doscientos atajos, cada
uno compuesto de cincuenta mulas de carga, la yegua con
el cencerro que las encabezaba y diez o doce caballos que
montaba el dueño del atajo y sus ayudantes; entre estos
había el cocinero: ¡Ese era yo, en el atajo de mi patrón! 


—El tren, dice mi patrón don Felipe, casi acabó con la
arriería, mas no con los comerciantes, que ahora usamos 

el ferrocarril para mover nuestras mercancías, reflexionó
mi papá con don Matías; mientras llenaban sus tardes con
recuerdos de aventuras.

miércoles, 16 de marzo de 2011

La Estancia en Jacona - Fotografía de Juan Carlos Zamudio


La Estancia es uno de los manantiales que las autoridades municipales de Jacona han habilitado como centro de atracción turística para los propios jaconenses y sus visitantes. Es un agradable sitio para pasar momentos muy agradables en contacto con la naturaleza. La fotografía de Juan Carlos lo capta en todo su esplendor.

La fotografía forma parte del acervo de imágenes de Impresiones Láser del Valle de Zamora, empresa con una gran trayectoria produciendo material de promoción turísitca para todo el estado de Michoacán.

Catedral Nueva o Inconclusa de Zamora, ahora Santuario Guadalupano.


Desde 1914 en que se detuvo la obra hasta 1988 en que se reanudó, se le conoció como Catedral Nueva o "La Inconclusa", debido a que el segundo obispo de Zamora, don José María Cázarez y Martínez, la comenzó a construir en 1878 con la intención de que fuera la Catedral de la Diócesis de Zamora y al largo periodo en que el gran edificio se dedicó a múltiples usos y se fue deteriorando sin el adecuado mantenimiento. Ahora, terminado y espléndidamente iluminado, luce como flamante Santuario Guadalupano de Zamora.

Procesión del Silencio el Viernes Santo en Zamora - templo de Los Dolores



El templo de Los Dolores, en la calle Colón poniente esquina con Dr. Verduzco de Zamora, es el centro de organización de la Procesión del Silencio y punto de partida de la misma. Más de 30 mil varones ha congregado esta experiencia única por la energía que despliega en un solo acto de fe y testimonio católico.

Ya están en marcha los preparativos para la Procesión que se realizará el Viernes Santo de este 2011. Como cada año, se espera romper la marca de participación.

martes, 15 de marzo de 2011

Catedral de Zamora en perspectiva urbana - Fotografía de Jesús Ibarra Espinoza


Esta perspectiva captada por Jesús Ibarra Espinoza, originario de Tangancícuaro, nos muestra un ángulo de la Catedral de Zamora muy disfrutable desde la Plaza de Armas o principal de Zamora.

Un Lago de Camécuaro muy singular - Fotografía de Sergio Alfaro Romero


A la afición de Sergio por la buena fotografía le debemos muchas de las extraordinarias imágenes que ilustran este blog; a su afición por practicar la natación en Camécuaro le debemos esta postal, ya que la oportunidad que se regala de disfrutar este magnífico paraje en distintas horas del día, le ofrece la oportunidad de captarlo en situaciones de iluminación tan especiales como la mostrada en esta bucólica imagen de nuestro lago.

Personajes de Ario de Rayón, Michoacán - Don Alfredo Peña Ramos - Amparo Solís Barragán (Primera parte)




Personajes de mi pueblo
Por Amparo Solís Barragán




Don Alfredo Peña Ramos
Exprisionero de guerra, practicante de las Bellas Artes,
deportista y al servicio de la Iglesia




Ario de Rayón, Mich.— Hace aproximadamente 5 años realicé esta entrevista a un personaje de mi pueblo, conocido por muchos de mis paisanos que seguramente verán este texto allende la frontera. Con gusto comparto para ustedes esta historia. He aquí lo que él me platicó.

— “Tengo recuerdos físicos de la guerra, y cuando me lamento de mi deficiencia me acuerdo de un proverbio chino que dice: “lloraba porque no tenía zapatos hasta el día que vi a uno que no tenía pies”. A mi edad no tengo más que pedirle a Dios, sino más bien darle infinitas gracias por mi larga vida; el poder servirle poco en la Iglesia, y por darme una familia buena, mi fe y el gran amor a la Virgen que mi madre me inspiró”.

Originario de esta población, nacido el 10 de febrero de 1926, de la pareja formada por Guadalupe Ramos Ochoa y Ramón Peña García, Alfredo Peña Ramos es un hombre con una larga trayectoria y muy interesante historia de vida.

Nos cuenta: “Cuando yo tenía dos años de edad mi madre recibió una carta de mi padre donde le decía que nos esperaba en un hotel de Laredo, Texas. Mi padre trabajaba en el ferrocarril Pensylvania y le daban pases para viajar en los distintos ferrocarriles.

“En el camino le iba preguntando a mi madre: ¿quién es ese señor? Mi madre me dijo: nos va a llevar con tu papá. Ya con el tiempo me di cuenta de que él era mi papá, que se había ido a Estados Unidos antes de que yo naciera y que por eso no lo conocía”.

Sentado en el ante comedor de su casa, frente a una mesa ovalada cubierta por blanco mantel sobre el cual tiene varios álbumes fotográficos y un arreglo floral, entusiasta sigue con su relato:

— “Llegamos a Chicago, Illinois. De ahí partimos a Indiana Harbor, donde mi padre vivía en una casa de dos pisos. Allí nació mi hermana Conchita —quien falleció muy chica—; después mi hermana Mercedes y el más chico, mi hermano Jesús. Después vivimos en Whiting, en un carro de ferrocarril que convertimos en nuestra casa.

— “Con la ayuda de unas amigas mexicanas, mi madre me inscribió en una escuela de monjas, junto a la parroquia de San Juan Bautista. Pronto aprendí inglés y también aprendí que las monjas eran de los tiempos antiguos: bravas. Cuando nos portábamos mal, la maestra se arremangaba las mangas y todos a correr —y la cara se le ilumina con una sonrisa—. Una vez me jaló del pelo y en otra ocasión me hizo ver estrellas al querer meterme en la cabeza con la Biblia. Pero cuando me gradué, la superiora me dio un listón color azul que decía: por buena conducta. Yo creo que más bien fue en recompensa por los trancazos”, y sigue riendo.

Imagen de la Virgen en su Santuario de Guadalupe en Zamora - Fotografía de Jorge Hernández Álvarez


Esta postal, Jorge muestra con toda claridad la imágen de la Virgen de Guadalupepe venerada en Zamora en el espléndido marco arquitectónico de su gran Santuario.

Santuario de Nuestra Señora de la Asunción en Tingüindín - Fotografía de Luis Francisco Duarte Medina "Hluotweg"


Con esta extraordinaria fotografía de Luis Francisco iniciamos sus colaboraciónes gráficas en este blog.

El 22 de junio de 2008 se celebró el 50 aniversario de la declaración del templo de Nuestra Señora de la Asunción de Tingüindín como Santuario. El Semanario Guía publicó entonces algunos datos históricos de ese acontecimiento:

"Durante la concelebración, en la que los fieles colmaron el santuario, el Sr. Cura Melesio Alvarez dio lectura al documento de declaración del Santuario de Nuestra Señora de la Asunción, firmado por el P. Federico Salas, entonces secretario del obispado, y Dn. Gabriel Anaya y Diez de Bonilla, entonces Obispo de Zamora.

En el documento se establece que en esa época desde hacía un tiempo el entonces Sr. Cura de Tingüindín, Dn. José de Jesús Cuevas, pidió al Sr. Obispo que solicitara a Roma el título de santuario para la iglesia parroquial de esta población.

Se recurrió a la Santa Sede que respondió que no era necesario el recurso al Santo Padre para la declaración de Santuario, sino que bastaba que el Ordinario del Lugar, es decir el Sr. Obispo, lo declarara con tal de que se verificaran las condiciones que para un Santuario exige la Santa Sede.

Se argumenta en el documento que “ahora bien, como el templo parroquial de Tingüindín ha mucho tiempo se venera la sagrada imagen de la Virgen Santísima de la Asunción, y para honrarla y alcanzar su maternal protección acuden a ella los fieles no sólo los hijos de esta parroquia, sino de las circunvecinas y aún de las más retiradas y de otras diócesis... declaramos que el templo parroquial de Tingüindín debe ser tenido como Santuario”.

El documento, fechado el 15 de junio de 1958, concluye con la disposición de que dicho documento se lea públicamente a los fieles de la parroquia y se conserve en el archivo parroquial. Se señala que quedó una copia auténtica del mismo en la Curia Diocesana y se dispuso que se publicara, además, en la Revista Eclesiástica de la Diócesis.

La lectura del documento en la misa de aniversario fue rubricada con una prolongada ovación por parte de la gran cantidad de fieles presentes".

lunes, 14 de marzo de 2011

Tranvía de mulitas en la Calzada Zamora-Jacona


En esta fotografía se aprecia muy bien el sistema de tracción animal de los tranvías de mulitas que hacían ruta de transporte público entre Zamora y Jacona, en lo que actualmente conocemos como La Calzada. El promotor de este servicio fue el párroco de Jacona, don Antonio Plancarte y Labastida. El sistema fue, en su tiempo, pionero nacional del transporte ferroviario de pasajeros.

Jardín de El Teco en Zamora - Fotografía de Rubén Mejía García


Jardín de El Teco, plazoleta al norte de Zamora en el sitio en donde se asentaron los Indios Tecos, habitantes prehispánicos del Valle de Zamora y en donde ahora se le rinde homenaje a don José María Morelos y Pavón. Además de captar la imágen en un bonito atardecer, Rubén logró hacer la toma en un momento en que sus fuentes estaban funcionando en todo su esplendor, cosa que no es muy común.
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